La respuesta a las colas:un submarino nuclear

La Razón
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Por tercera vez en seis meses, el submarino «HMS Talent» ha recalado en el puerto de Gibraltar, en lo que parece ser una clara respuesta a la intensificación de las colas en la verja del Peñón por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Mientras unos luchan contra el contrabando de tabaco en la verja, los otros «colocan» un submarino nuclear en la Bahía de Algeciras. Ése es el sentir mayoritario de los ciudadanos gaditanos. El submarino «Talent» de la Armada británica ha recalado hoy en la base naval de Gibraltar donde permanecerá en escala técnica, según han informado fuentes ecologistas.

El submarino, de la clase Trafalgar, es el número 52 que recala en la bahía de Algeciras desde el rechazo generalizado que produjo en el Campo de Gibraltar la reparación en dicha base en 2011 del reactor nuclear del sumergible «Tireless». «No tenemos que estar aguantando esta servidumbre aquí en el Campo de Gibraltar», denuncia Antonio Muñoz, el portavoz de Verdemar Ecologistas en Acción en la comarca en declaraciones a LA RAZÓN, para quien la llegada de estas auténticas «bombas flotantes» no suscita el interés de la clase política. «Estamos cansados de que los políticos no denuncien, sino sólo cuando hay elecciones y votos de por medio, y cambian de postura según si están en la oposición o en el Gobierno», critica. La única información de la que disponen es que el «Talent» está en parada técnica, en funciones de «avituallamiento y descanso de la tripulación», señala Muñiz. Pero Muñoz critica que «como es un barco militar, en la mitad de las ocasiones no sabemos qué está pasando. Dicen que vienen a hacer un avituallamiento, un descanso de la tripulación, pero hay otras veces que hacen vertidos por el Mediterráneo». De hecho, desvela que «es un submarino que tiene problemas en el sistema de refrigeración de serie, como todos los de la clase Trafalgar». Prueba de ello es que el «HMS Talent» necesitó de una amplia reforma para reincorporarse a la flota británica en 2007, y que será dado de baja en el 2019.

Por último, desde la organización ecologista se alerta del riesgo, no sólo por el peligro de vertidos y el riesgo que corren los cruceros que llegan a la zona, sino también por la ausencia total de un «plan de emergencia». «La mayoría de la gente de La Línea no sabe cómo actuar si algún día ocurre algo con vertidos radiactivos», indica el portavoz de Verdemar, que asegura que «la Junta diseñó un plan de emergencia en Andalucía, pero a esta zona le daba un tratamiento especial por todo el alto nivel de industrialización que hay».