La semana más política de Felipe VI

El Rey apelará a los valores de unidad y consenso en el aniversario de las primeras elecciones y un día después hablará ante Puigdemont en los premios Princesa de Girona.

Los Reyes, ayer junto al director de la RAE, Darío Villanueva, y otros académicos, en la reunión por el Congreso Internacional de la Lengua 2019
Los Reyes, ayer junto al director de la RAE, Darío Villanueva, y otros académicos, en la reunión por el Congreso Internacional de la Lengua 2019

El Rey apelará a los valores de unidad y consenso en el aniversario de las primeras elecciones y un día después hablará ante Puigdemont en los premios Princesa de Girona.

Los Reyes afrontan una semana determinante en la que Don Felipe pronunciará dos discursos cargados de contenido en dos escenarios muy significativos: el miércoles hablará, por tercera vez desde su proclamación, en la Cámara Baja con motivo de los actos conmemorativos por el 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas, y un día después lo hará en Cataluña para entregar los premios Princesa de Girona. Según confirman a este periódico fuentes del Gobierno catalán, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, asistirá a este último acto, una de las prioridades en la actividad oficial de la Corona.

La importancia que el Jefe del Estado concede al inicio del proceso democrático en nuestro país se palpa en sus últimos mensajes, en los que se ha referido al espíritu de la Transición. «Estos 40 años desde las elecciones del 77 deben servirnos de enseñanza e inspiración», fueron sus últimas palabras en el 150 aniversario del «Diario de Cádiz». Este periodo político propició muy buena «prensa» en la Corona por el papel de Don Juan Carlos, ya que fue partícipe de él, y el respaldo que la Casa quiere dar a la celebración de la fecha se constata en que Don Felipe, por tercera vez desde su proclamación, hablará desde el Hemiciclo del Congreso –la segunda vez fue con motivo de la investidura de Rajoy–. Don Felipe tendrá como auditorio a los testigos políticos de aquellos comicios y a los diputados y senadores de la actualidad, informan fuentes parlamentarias, y apelará a la unidad y al espíritu de consenso que se fraguó en aquel periodo político. Bildu y ERC volverán a «plantar» al Rey y no acudirán, como también hicieran en las rondas de consultas durante el bloqueo político. Un día después tendrá delante de él a la persona que amenaza la estabilidad del país que reclama: Carles Puigdemont. La Fundación Princesa de Girona tiene como objetivo dotar de visibilidad a los jóvenes y favorecer que desarrollen proyectos que reviertan en la sociedad, por lo que el interés de los Reyes es no politizar el acto y evitar que se pierda su esencia, pero en estas circunstancias es más que difícil. Este acto supuso el año pasado el primer discurso del Monarca tras las elecciones del 26-J en pleno bloqueo político, y defendió que «el mundo exige hoy colaborar y cooperar, aprender a convivir, entenderse y respetarse». Un mensaje pronunciado en un terreno que los independentistas insisten en que le sea hostil: el Ayuntamiento de Gerona aprobó una moción en la que se instó a la Fundación Princesa de Girona a cambiar el nombre, así como el retiro de las distinciones de la ciudad concedidas en 1977 a Don Felipe siendo Príncipe de Asturias. Cuando en junio de 2014 Leonor pasase a ostentar el título, fue Puigdemont quien aprobó otra moción contra su uso. Estas iniciativas no alcanzan ninguna repercusión real, ya que la fundación es privada, pero sirven para crear revuelo, exactamente igual que cuando se amenaza, año tras año, con el secesionismo. En definitiva, la esencia de espíritu de progreso en los discursos de la próxima semana sólo podrá sonar a continuidad en un escenario.