Las últimas cuentas publicadas por UGT datan del año 2004

La organización sólo permite consultar en su web balances incompletos

En la declaración de su 41º Congreso Confederal, celebrado el pasado mes de abril en Madrid, la Unión General de Trabajadores (UGT) asegura sin reparos a los no afiliados que «deben saber que su convenio, sus derechos laborales, la pensión digna, se consiguen y se defienden por los sindicatos y que los sindicatos se mantienen con las cuotas de sus afiliados», al tiempo que afirma que «las subvenciones que el Gobierno ahora recorta se abonan por el interés general de la acción sindical, protegida por la Constitución». «Nada se nos regala y de todo dinero público se da cuenta», añade. Nada más lejos de la realidad. Ni la organización sindical que lidera desde hace dos décadas Cándido Méndez ni Comisiones Obreras (CC OO) han presentado jamás cuentas detalladas con todas las ayudas y subvenciones que perciben, ni se sabe a ciencia cierta qué porcentaje de sus ingresos procede de dinero público.

Fuentes sindicales han asegurado en alguna ocasión que las cuotas de sus afiliados suponen un 70% de sus ingresos, mientras que un 18% de los mismos procede de los Presupuestos Generales del Estado. El 12% restante se logra, según detallan, gracias a los servicios jurídicos que se presta a los trabajadores, a la asesoría económica, a los procesos negociados y a los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). Sin embargo, son pocos los que dan credibilidad a estas cifras, sobre todo teniendo en cuenta que las distintas federaciones territoriales y las diversas ramas sectoriales de los dos sindicatos mayoritarios perciben ayudas de distintas administraciones y para proyectos de toda clase.

A día de hoy, no hay forma de consultar los balances de situación y las cuentas de perdidas y ganancias actualizados –y mucho menos auditados– de UGT y de CC OO. Hasta que la ley de transparencia no entre en vigor y todas las organizaciones que perciben dinero público se vean obligadas a rendir cuentas, hay que bucear en las webs sindicales para encontrar alguna cifra. En el caso de UGT, existe un documento elaborado por la Comisión de Control Económico para el 39º Congreso Confederal –celebrado en 2005– que incluye los balances de situación de los ejercicios 2002, 2003 y 2004 del Comité Ejecutivo Confederal, así como cuadros comparativos de la situación patrimonial de las distintas uniones estatales y territoriales en 2003. Todas las tablas se limitan a recoger las cantidades vinculadas a los grandes epígrafes de un balance, pero no entran a desglosar las cuentas. Por ejemplo, se observa que la Confederación tenía un activo fijo de 300,73 millones de euros a finales de 2004 pero no se recoge qué parte de esa cantidad corresponde a inmuebles, a equipos informáticos, a elementos de transporte o a maquinaria.

Asimismo, el informe obvia las cuentas de pérdidas y ganancias de la organización sindical, que es donde se podría apreciar con claridad la procedencia de sus ingresos (subvenciones, cuotas, etc.) y el uso que da a éstos. Es decir, los únicos datos que se pueden encontrar de UGT no sólo son antiguos, sino que también son muy incompletos.