Más de 200.000 votantes huyen de Puigdemont

Ajustes de bloques. ERC absorbe al PDeCAT mientras en los constitucionalistas el mayor trasvase se produce desde Ciudadanos a los socialistas: casi un 16% de sus electores

Al igual que a nivel nacional, en Cataluña se mantiene el equilibrio entre bloques. Los ajustes más importantes son intra bloques. En el bando independentista la migración de votantes más importante es la de 201.000 electores de JxCat, o PDeCAT, que marchan a ERC. Que sentencia definitivamente el liderazgo, entre los separatistas, de los republicanos de Oriol Junqueras.

Estamos ante un cambio de ciclo político y de relevo en el seno del soberanismo, el juguete de los Pujol lo han roto Mas, Puigdemont y Torra. La encuesta de NC Report para LA RAZÓN revela que JxCat, o PDeCAT es el partido catalán que pierde mayor porcentaje de votantes, concretamente el 45,5%, quedando con tan solo el 54,5% de los que le votaron en 2017.

El 21,2% de los votantes de Torra se pasan ahora a ERC, el 18,0% no votarían y el 3,3% se pasan a la CUP.

El descalabro de los herederos de CiU abre el camino a que una nueva formación política de centro derecha y autonomista pueda aparecer en el escenario catalán. Pero de momento catapulta a ERC a la primera posición, tanto entre los independentistas como a nivel general de Cataluña. Ya lo fue en las anteriores elecciones generales.

Tras décadas de pugna por el dominio del voto soberanista entre CiU y ERC, el votante independentista catalán empieza a desconfiar de los herederos de CiU y apuestan por ERC.

En las últimas elecciones autonómicas en las que ambas fuerzas compitieron, las de 2012, la CiU de Mas se impuso a la ERC de Junqueras clarísimamente, por un 30,7% frente al 13,7%.

Era el comienzo del «procés» y no tardó Mas en perder el control y sabedor de su creciente debilidad al tiempo que conocía el fuerte crecimiento electoral de ERC, solicitó a los de Junqueras concurrir en coalición (Juntos por el Sí) en las elecciones anticipadas de 2015, de este modo evitaba el riesgo de un «sorpasso» de ERC al partido de Jordi Pujol.

En las elecciones autonómicas de 2017 volvían a participar por separado y quedaron por primera vez prácticamente empatadas; JxCat, o PDeCAT obtuvo el 21,7% y ERC el 21,4% de los votos válidos. Nunca antes se había dado esta circunstancia de empate entre ambas formaciones, en las once elecciones autonómicas anteriores, las celebradas desde 1980, siempre se había impuesto claramente CiU a ERC, salvo en las de 2015, como se ha señalado anteriormente, en las que hubo coalición electoral entre ambos.

En la parte constitucionalista el mayor trasvase de votos se da entre Ciudadanos y PSC. Los naranjas transfieren a los de Iceta 174.000 votos, lo que representa el 15,7% de sus votantes de 2017. Es con diferencia la masa de votantes más importante que reciben los socialistas, lo que permite al PSC pasar del 13,9% de 2017 al actual 19,1%, mientras que esta importante deserción en el seno de Cs reduce su potencial electoral del 25,4%, de las últimas elecciones, al 21,1%. Por lo que la diferencia entre ambos se reduce en apenas dos años de 11,5 a 2,0 puntos porcentuales. La suma entre ambos partidos sigue siendo muy similar a la de 2017; entonces de forma agregada representaban el 39,3% del voto válido, hoy suman el 40,2%.

El tercer partido constitucionalista se mantiene estable con un ligero repunte al recuperar parte del voto que marchó en 2017 a Cs y al PSC, entre ambos le transfieren ahora 52.000 votos, que le permiten compensar los 21.000 que marchan a Vox.

Con respecto a los Comunes, sufren la pérdida de un 14,5% de sus votantes, que en votos equivale a unos 47.000 electores, que se distribuyen prácticamente a partes iguales entre la izquierda independentista y la constitucionalista. ERC capta el 7,1% y el PSC el 7,4%.

Por lo tanto, se redibuja el mapa político de Cataluña, manteniéndose ambos bloques con porcentajes de voto y número de parlamentarios, semejantes, pero cambiando el liderazgo en el bando separatista, que tras cuatro décadas de monopolio «convergente» pasa a ERC, mientras que entre los constitucionalistas, tras el claro dominio de Cs en las elecciones post «procés» de 2015 y 2017, ahora habría una situación de equilibrio entre naranjas y socialistas.