Política

Mas firmará la convocatoria de la consulta en septiembre

Mas, ayer en el Palau de la Generalitat, brindando con los campeones del mundo de motociclismo
Mas, ayer en el Palau de la Generalitat, brindando con los campeones del mundo de motociclismo

BARCELONA- Mientras el Parlament ultima la Ley de Consultas, que no tardará muchas semanas en ser aprobada, el Govern va avanzando su calendario para convocar la consulta independentista el 9 de noviembre. Según concretó ayer el conseller de la Presidencia y portavoz de la Generalitat, Francesc Homs, el decreto de convocatoria de la consulta será firmado por Artur Mas en la segunda quincena de septiembre.

Este decreto, que se desarrollará al amparo de la citada Ley de Consultas acabará siendo impugnado, con toda seguridad, por el Gobierno. El Govern asegura que está intentando hilar muy fino con la Ley de Consultas para que al menos esta norma no sea recurrida al Tribunal Constitucional. Los nacionalistas recuerdan que la sentencia del Estatut no invalidó las competencias de la Generalitat en materia de consultas no vinculantes y van a intentar que esta norma sea impecable desde el punto de vista jurídico.

El problema será el decreto, que incluirá todos los términos de la consulta, puesto que es evidente que la pregunta anunciada por Artur Mas (¿Desea usted que Cataluña se convierta en un estado independiente?) desborda por completo las previsiones de la Constitución, que consagra la unidad indisoluble de España.

No obstante, antes de acabar en los tribunales –un destino que, hoy por hoy, parece inevitable– , Mas intentará verse con Mariano Rajoy. «Estoy convencido de que Rajoy es demócrata. Le pedimos que actúe en consecuencia y coherencia», dijo Homs.

En todo caso, el Govern está convencido de que el presidente del Gobierno acabará moviendo ficha porque considera que su actual postura, que podría resumirse en que «la consulta no se va a celebrar», es insostenible en el tiempo.

En cuanto a la interpretación de los resultados de la propuesta de consulta con una doble pregunta por un Estado y por si éste debe ser independiente, Homs no quiso entrar en el detalle de cifras, pero afirmó que para que sea fácil de gestionar la expresión popular, debería haber respuestas «claras» y «diáfanas». En este sentido, el conseller de Presidencia subrayó que para que «no haya discusiones» sobre los resultados se deberían dar diferencias «muy evidentes» entre el sí y el no, tanto en la primera pregunta (¿Quiere que Cataluña se convierta en un Estado?) como en la segunda (¿Quiere que este Estado sea independiente?).

En relación con la posible entrada de Esquerra en el ejecutivo catalán, Homs, no ofreció detalles: «Cuando se tome en consideración, si es el caso ya se explicará». Es decir, que faltan varias semanas.