Mas sopesa trocear la declaración de soberanía ante un no del PSC

ERC se niega a redactar un texto de mínimos y los socialistas rechazan un documento que ven como una resolución unilateral de independencia

La declaración soberanista aleja al PSC del resto de partidos
La declaración soberanista aleja al PSC del resto de partidos

BARCELONA– Se retroalimenta la moda y se retroalimenta la política. En moda, vuelven las ondas, el peinado que inmortalizó Rita Hayworth en «Gilda». Y en el panorama político catalán podría volver la votación por puntos para sacar adelante la declaración de soberanía en el Pleno de mañana, como se hizo con el pacto fiscal. Entonces, como ahora, CiU planteó votar por partes su propuesta de financiación autonómica para sumar al PSC y presumir de un amplio consenso ante el Gobierno de Mariano Rajoy.

Pese a recibir presiones a diestra y siniestra, el PSC sigue sin suscribir una declaración soberanista que no respeta escrupulosamente la legalidad vigente. La reunión que tuvieron ayer por la tarde CiU, ERC, ICV, la CUP y el PSC acabó, una vez más, sin acuerdo. Los cinco partidos favorables al derecho a decidir no fueron capaces de acordar un pacto que permita aprobar la declaración de soberanía con una mayoría de 107 diputados y conseguir así el «gran consenso» con el que Artur Mas soñaba durante la campaña electoral, antes de que las urnas le dieran una lección de humildad.

El escollo sigue siendo que el PSC no acepta que en el texto se defina a Cataluña como sujeto político y jurídico «soberano», porque puede chocar con el artículo 1 de la Constitución que dice que la soberanía está en manos del pueblo español. También exige que se recoja que Cataluña hará el camino hacia la consulta desde la más estricta legalidad, esto es, negociando con el Gobierno. Tal y como está redactado el documento de CiU y ERC, sobre el que trabajan todos y que cuenta ya con el aval de ICV, el PSC ve que, lejos de ser una resolución a favor del derecho a decidir, es un declaración unilateral de independencia que dejaría a Cataluña fuera de la legalidad.

Para presionar al PSC, Josep Antoni Duran Lleida aseguró que «todos hemos hecho esfuerzos, menos los socialistas». Pero el PSC no sólo ha accedido a eliminar la reforma federal de la Constitución, como exigían CiU y ERC, sino que incluso ha aceptado que el pueblo catalán se defina como «sujeto político y jurídico», sin el concepto de «soberanía». El portavoz del grupo Parlamentario del PSC, Maurici Lucena, reprochó a los nacionalistas su táctica negociadora. Les echó en cara que la jugada de proponer una «gamberrada» –vincular el derecho a decidir con la independencia–, luego sacarla y vender que «ya he hecho mucho» no ha funcionado.

ERC insiste en que «no adquirir compromisos claros en la declaración sería un mal principio». Duran pidió un esfuerzo al PSC, que le replicó que ERC «teledirige» el proceso y pidió a Mas que tenga «más personalidad».