Ni rastro de Publio Cordón: sólo quedan sus muescas en un armario

Otro final sin éxito en la búsqueda de su cadáver. La Guardia Civil ha rastreado cinco hectáreas en Mont Ventoux, al sureste de Francia, siguiendo las especificaciones señaladas en un mapa por el grapo Silva Sande

Vivienda de Lyon en la que habría estado secuestrado y donde, supuestamente, falleció al caer, cuando intentaba huir
Vivienda de Lyon en la que habría estado secuestrado y donde, supuestamente, falleció al caer, cuando intentaba huir

Otro final sin éxito en la búsqueda de su cadáver. La Guardia Civil ha rastreado cinco hectáreas en Mont Ventoux, al sureste de Francia, siguiendo las especificaciones señaladas en un mapa por el grapo Silva Sande

La Guardia Civil ha concluido sin éxito las tareas de búsqueda del cadáver del empresario Publio Cordón en las laderas del Mont Ventoux, en el sureste de Francia, en una operación que se ha prolongado durante las últimas tres semanas, siguiendo las indicaciones del ex dirigente del Grapo Fernando Silva Sande, que el pasado octubre facilitó a la Audiencia Nacional nuevas pistas sobre el lugar donde, supuestamente, fue enterrado por sus secuestradores el cuerpo del empresario hace casi 21 años.

Según ha podido saber LA RAZÓN, una comisión judicial encabezada por la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela (la magistrada que ha recogido el testigo de los tres compañeros que le precedieron al frente de la investigación: Fernando Grande-Marlaska, Javier Gómez Bermúdez y Juan Pablo González) y el fiscal encargado del caso, Marcelo Azcárraga, se desplazó al país vecino a principios de mes para que Silva Sande les mostrara la zona donde, junto a los terroristas José Ramón Teijelo y María Victoria Gómez, los grapo enterraron a Cordón después de que, según su versión, éste falleciera a consecuencia de una caída al intentar huir por una ventana de la vivienda de Lyon donde le tenían secuestrado.

Sin el hallazgo del cuerpo, a la Fiscalía sólo le cabe la posibilidad de acusar a Teijelo –en prisión provisional por estos hechos desde octubre del pasado año– de un delito de detención ilegal o secuestro sin dar razón del paradero de la persona retenida, castigado con penas de hasta 15 años en el primer caso y de 20 en el segundo. Con la investigación en la recta final, fuentes jurídicas apuntan que el sumario se cerrará antes de verano. Antes de dar ese paso, según esas mismas fuentes, la magistrada quiere interrogar de nuevo a Silva Sande y conocer, también, el resultado de una prueba pericial que contribuiría a apuntalar los indicios de que el empresario zaragozano fue retenido en un chalé de Lyon localizado por la Guardia Civil hace cuatro años tras una ingente labor de búsqueda con los datos facilitados por el ex dirigente del Grapo, que desde 2009 decidió colaborar con la Justicia en el esclarecimiento de los hechos, beneficiándose a cambio de la condición de testigo protegido. Se trata del análisis de unas muescas halladas en el interior del armario abuhardillado donde los terroristas mantuvieron cautivo a Cordón (con la leyenda «Sem1» acompañada por siete palores, «Sem2» y otras tantas marcas verticales y, por último, «Sem3» y una sola muesca; en total, los 15 días que, según sus secuestradores, pasó allí retenido el empresario). La Guardia Civil ya comparó una fotografía de esas marcas con la letra de Cordón, pero no pudo alcanzar ninguna conclusión definitiva, en uno u otro sentido, porque la muestra no era fiable, lo que resta carácter científico a las conclusiones, aunque fuentes de la investigación aseguran que algún trazo, en particular la «s», «es idéntico» a la de la caligrafía del empresario. Ahora, los agentes han extraido, con el permiso de las autoridades francesas, la lámina de madera donde figuran esas anotaciones, que en las próximas fechas se remitirá a España para ese análisis definitivo.

Desde que, el pasado octubre, Silva Sande garabateara sobre un mapa la zona del Mont Ventoux donde, según él, están enterrados los restos de Cordón, la comisión judicial ha tenido que esperar a que la nieve desapareciese de la falda de la montaña para poder afrontar la búsqueda con garantías. Equipados con modernos artilugios de detección magnética, los agentes han ido «peinando» franjas horizontales de terreno debidamente señalizadas con balizas en busca del mango del pico que, según explicó el grapo, se les partió mientras cavaban la fosa y que enterraron junto con el cuerpo del empresario. Era la cuarta búsqueda del cadáver de Cordón en los últimos cinco años, pero esta vez había muchas esperanzas en torno al dispositivo.

«Todo lo que ha ido revelando Silva Sande se ha ido confirmando, no sólo en esta causa, sino también en el hallazgo de zulos y pisos franco de los Grapo», recuerdan fuentes de la investigación. Y eso que, en esta ocasión, el ex dirigente terrorista había señalado la vertiente contraria a la indicada con anterioridad a los agentes. Lo hizo, contó, después de sonsacarle a Teijelo en la cárcel sobre el paradero de los restos del empresario. Silva Sande guió a los agentes y a la comisión judicial hasta un merendero que afirmaba recordar. Luego les condujo por un sendero entre el bosque de pinos y les señaló la zona donde podría encontrarse el cadáver.

Según les explicó, María Victoria Gómez se quedó unos metros más abajo, a pie de camino, para avisarlos de si se acercaba algún desconocido mientras él y Teijelo cavaban la fosa. Cuando la mujer los alertaba, ellos dejaban de cavar y hasta llegaron a intercambiar saludos con algunos excursionistas que ascendían por esa vertiente del «gigante de la Provenza». A falta de nieve, el segundo día de búsqueda llovió sin parar dificultando los trabajos. A partir de entonces, de regreso ya a España la comisión de la Audiencia Nacional, los agentes siguieron trabajando en la zona, festivos incluidos, hasta finales de la semana pasada. «Si no se ha encontrado, es que no está ahí», concluyen categóricamente las fuentes consultadas, que hacen hincapié en el exhaustivo trabajo realizado por la Guardia Civil.

Pero ésta no fue la primera visita del año a Francia de la jueza Lamela y del fiscal Azcárraga en relación a esta investigación. El pasado 14 de marzo, ambos viajaron a Lyon acompañados del abogado de la familia Cordón, Juan Carlos Rodríguez Segura, y de la defensa de Teijelo para tomar declaración a la propietaria de la vivienda donde estuvo secuestrado Publio Cordón. Su avanzada edad, 88 años, y el hecho de que el anterior interrogatorio, en junio de 2013, se hubiese efectuado sin la presencia del abogado de los acusados aconsejaban practicar de nuevo esa diligencia con todas las garantías procesales para poder utilizarla como prueba anticipada. A preguntas de una representante de la Fiscalía de París, que fue la encargada de llevar a cabo el interrogatorio, la mujer se ratificó en lo que ya declaró al juez Gómez Bermúdez, ante el que reconoció fotográficamente a Teijelo y Gómez como la pareja de españoles a quienes alquiló la vivienda en 1995.

Teijelo llegó a contratar un seguro de vivienda (con nombre falso) que canceló de forma precipitada en julio de ese mismo año, un año antes de que expirara, en fechas próximas al fallecimiento del empresario Publio Cordón.