Objetivo de Iglesias: abatir a Errejón

La dirección de Podemos logra blindarse ante las fugas a Más País y pasa al contraataque: «Nosotros no nacimos para apuntalar el sueño de los poderosos».

Pablo Iglesias en el Consejo Ciudadano de Podemos. Foto: Jesús G. Feria
Pablo Iglesias en el Consejo Ciudadano de Podemos. Foto: Jesús G. Feria

La dirección de Podemos logra blindarse ante las fugas a Más País y pasa al contraataque: «Nosotros no nacimos para apuntalar el sueño de los poderosos».

Todo apuntaba a que el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos de ayer iba a agudizar aún más en la crisis abierta en los territorios por Más País tras la opa abierta por este partido esta semana contra la formación morada. La pugna de alianzas entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón fue el principal fuego a apagar en la reunión de la dirección con sus barones autonómicos. Andalucía y Aragón estaban en el punto de mira, tras la suma de la cúpula murciana a Más País.

Sin embargo las direcciones autonómicas salieron cerrando filas con la dirección y con «el argumento claro», según deslizó un alto dirigente morado. Esta tesis incluye un claro mandato contra Errejón y un impulso para reposicionarse políticamente ante el fuego enemigo.

La irrupción de Más País había llevado esta semana al seno del partido morado a un escenario de ebullición al que debía ponerse coto de inmediato. Así, ante la batalla abierta entre ambos partidos, la plana mayor de Podemos transmitió un mensaje claro a sus secretarios generales autonómicos. Abatir a Íñigo Errejón, al que Iglesias vinculó cercano al bipartidismo y no garante de las premisas de actuar como un partido transformador. Ese fue el argumento que dirigió en un discurso que venía a apuntalar la estrategia maestra de la formación de cara a la repetición electoral. La dirección morada se vio reforzada en este sentido después de que Andalucía decidiera abandonar la idea de liderar un grupo propio en el Congreso, y de que Podemos en Aragón se mostrara fiel tras haber vetado a Pablo Echenique, diputado por Zaragoza, para evitar el pacto entre Errejón y la Chunta.

«Recordamos que los inscritos dijeron que Podemos no nació para facilitar el sueño plácido de los poderosos y ser una fuerza subalterna», fue una de las primeras lanzas que Iglesias lanzó contra Errejón, al que recordó que sus entonces inscritos habían marcado un camino «distinto» al emprendido por éste, que –enfatizó– «habría dado el voto gratis al PSOE en julio y que en 2016 era partidario de facilitar un gobierno entre PSOE y Cs, y el cual reprobaba construir Unidas Podemos con IU». «No estamos para ponerle buena cara al poder, no estamos para apuntalar lo viejo, sino para cambiarlo», advirtió.

El error del líder morado

Frente a Errejón, que a su juicio ha llegado para «adaptarse a la realidad», Iglesias esbozó las líneas de la que será su campaña, muy parecida a la del 28-A, donde los morados volverán a situar temas clave como el precio de los alquileres, la precariedad laboral o el blindaje de los servicios públicos, la justicia fiscal, el cierre de las puertas giratorias y la violencia machista, entre otros. De cara a la campaña electoral, Iglesias avisó a sus bases de las semanas «duras» que, a su juicio, le esperan en adelante. «Somos la pieza de caza mayor en estas elecciones». Predijo que en estos comicios «van a hacer todo lo posible» para que a Unidas Podemos le vaya mal: «Es el precio a pagar por ser la fuerza política que mira a los ojos del poder».

Sobre la repetición electoral, Iglesias destacó que el argumento de Pedro Sánchez para repetir elecciones es porque «sabe que si entramos las alfombras se levanta y la corrupción del bipartidismo se va a investigar hasta el final». La autocrítica llegó para reconocer que su «error» había sido «creer a Sánchez» cuando éste se comprometió con Unidas Podemos a gobernar tras el 28-A y cuando creyó que el escollo era su figura y él se retiró.