Pandemia

Oficiales de la Guardia Civil califican de "miser4able e indigna" a la Generalitat por retrasar la vacunación del Covid a las FSE

"Actuaron por pura y simple vileza y animadversión hacia las Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado"

Agentes de la Guardia Civil, durante una operación en Cataluña . EFE/Ramón Gabriel
Agentes de la Guardia Civil, durante una operación en Cataluña . EFE/Ramón GabrielRamon GabrielAgencia EFE

Se trata de un “acto miserable e indigno, que es incompatible con el ejercicio de cualquier cargo público e incompatible con el código deontológico en medicina pues es discriminatorio a todas luces”. Es la valoración que la Unión de Oficiales de la Guardia Civil hace de la decisión de la Generalitat de Cataluña de retrasar de forma deliberada la vacunación contra el Covid de guardias y policías nacionales.

La asociación recuerda que que el ex consejero de Salud de la Generalidad de Cataluña, Josep María Argimón, y Carmen Cabezas, que fue la primera secretaria de Salud pública de la Generalidad de Cataluña, han portado al juzgado una batería de whatsapps, que señalan a la ex consejera Alba Vergés como única responsable de suspender la vacunación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante la pandemia. “Se pone de manifiesto que la discriminación denunciada en su momento por esta asociación por parte de la consejería de Salud de la Generalidad de Cataluña, fue real y que el retraso en la vacunación de estos colectivos no fue motivada por ningún criterio científico; sino pura y simplemente por la vileza y animadversión hacia las Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado de los responsables políticos independentistas que gobernaban en su momento en las instituciones catalanas, sin que se les cuestionase lo más mínimo que su decisión ponía en riesgo la salud de miles de funcionarios públicos”.

“Los hombres y mujeres de la Guardia Civil de Cataluña sólo esperan que los jueces y tribunales apliquen con rigor la legislación vigente y,si se demuestra la veracidad de lo publicado, que los responsables de esta discriminación injustificable acaben juzgados y paguen por sus actos. Porque está claro que la dimisión no es un acto que la señora Vergés haya contemplado”, concluyen.