Patxi López pide respeto al calendario de primarias y no se descarta

Blanco, Salgado, Redondo y Solchaga reaparecen para arropar al aspirante

Madina y López aseguran que siguen siendo amigos pese a la carrera sucesoria
Madina y López aseguran que siguen siendo amigos pese a la carrera sucesoria

El secretario general del PSE, Patxi López, ha pedido hoy que «se respeten los tiempos» marcados por la dirección del PSOE para las primarias y ha señalado que en su momento desvelará si presenta su candidatura.

Todos piden respeto a los tiempos, pero todos se están ya moviendo. El PSOE hace tiempo que está en ebullición, y no sólo por el debate de las ideas. Por más que se empeñe la dirección federal, cada paso, cada intervención, cada encuentro y cada visita a los territorios se lee en clave primarias. Ayer, el escrutado fue Patxi López, uno de los aspirantes a la liza. Participaba en un desayuno informativo en el que su discurso –en clave nacional– pero también las ausencias y presencias que se anotaron tuvieron traducción en el lenguaje sucesorio. Rubalcaba y Valenciano no fueron –para que nadie dijera que la dirección arropaba a su «favorito»–; Chacón tampoco estaba –su relación con el vasco es manifiestamente mejorable–; Emiliano García-Page sí acudió, igual que Eduardo Madina, Tomás Gómez, Óscar López, Gaspar Zarrías, Trinidad Jiménez... Pero sorprendió la asistencia de José Blanco, Nicolás Redondo Terreros, Elena Salgado y Juan Manuel Eguiagaray, nada habituales a estos actos en los últimos tiempos.

Más allá de la lista de invitados, López, que pidió respeto para el calendario de las primarias y no se autodescartó para la carrera sucesoria, dio por hecho que ese mismo calendario invocado sufrirá cambios. Y es que si la dirección siempre situó las primarias después de las elecciones europeas de junio de 2014, el que fuera lendakari admitió implícitamente que, después de la Conferencia Política de octubre y coronado para entonces el debate de las ideas, será el momento de hablar de las personas. Será entonces, cuando él desvele si presentará o no candidatura. Sostuvo, en todo caso, que sería un «fraude» que la respuesta de los socialistas a lo que pasa en España sea «exclusivamente cambiar la foto de un cartel».

Preguntado directamente si está dispuesto a presentarse en el momento oportuno, espetó sin vacilar: «Me vuelves a llamar, vengo aquí y hablamos». Claro que también contestó con un escueto «no nos conocen» a la pregunta de si él está detrás de una «campaña de desprestigio» de Eduardo Madina en la carrera hacia la candidatura a la presidencia del Gobierno. Tras el acto, el diputado Eduardo Madina, miembro también del Partido Socialista de Euskadi, dijo que él y López son «amigos», que «no hay campo de rivalidad» y que le había «gustado mucho su gran discurso». Él también dejó claro que la campaña de las primarias no está hoy sobre la mesa y que cuando llegue dirá «lo que tenga que decir». Otro que tampoco se descarta.

Aún hay un tercero, Emiliano García-Page, que a la salida del desayuno de López volvió a poner en valor que el PSOE tiene «mucho banquillo» para elegir a su próximo candidato a La Moncloa y que el actual secretario general de los socialistas no será un estorbo «bajo ningún concepto». Su impresión es que Rubalcaba está «mucho más preocupado por retomar el proyecto del PSOE que por ambiciones personales». Para no estar en el debate de las personas, en el PSOE no se habla de otra cosa.