Tensión

Podemos denuncia ante la Policía la "entrada forzosa" en sus despachos de Sumar

Los morados aseguran que no existía "notificación" por parte del Congreso para que abandonaran sus despachos

Nueva batalla entre Podemos y Sumar. Esta vez, a causa de los despachos en el Congreso de los Diputados, unos espacios que los morados, como parte del grupo plurinacional de Sumar tenía junto al resto de diputados de Yolanda Díaz y que ha seguido ocupando a pesar de que desde el 5 de diciembre rompieran con Sumar y se marcharan al Grupo Mixto.

Este martes, Podemos denunció ante la Policía y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, el «acceso irregular» a las dependencias que usaban sus parlamentarios cuando integraban el grupo de Sumar, así como la «entrada forzada» a sus despachos y la extracción de sus pertenencias de trabajo, que fueron depositadas en una zona de paso en la Cámara.

Sumar niega cualquier acción irregular e inciden en que hace ya dos meses que los diputados abandonaron el grupo parlamentario, por lo que han contado con «tiempo suficiente» para realizar la mudanza de despachos, de la cuarta a la tercera planta bis de las dependencias del Congreso. De hecho, fuentes de la coalición explican que la única diputada que se resistió a abandonar su antiguo despacho era la líder de Podemos, Ione Belarra, quien entró en «cólera» cuando se encontró sus pertenencias fuera de su exdespacho. No aclaran, sin embargo, quien recogió sus cosas.

Los morados entienden que ese hecho fue una «entrada forzosa» y aseguran que se produjo el pasado lunes por la tarde y que no recibieron notificación oficial de la Cámara Baja relativa al cambio de despachos para la reasignación del espacio tras su marcha al Grupo Mixto. Sin embargo, fuentes de la presidencia del Congreso explican que en la reunión del pasado 30 de enero, la Cámara redistribuyó los espacios y el secretario general del Congreso, Fernando Galindo, dio traslado a los grupos afectados de su nueva ubicación. Concretamente, en su escrito se explicaba la nueva distribución de espacios y la asignación al Grupo Mixto de cuatro nuevos despachos en la planta tercera bis, que anteriormente pertenecían a Sumar. Además, explican, que un miembro de la Cámara Baja ya había hablado con la entonces diputada Lilith Verstrynge antes de las Navidades sobre la nueva ubicación de los parlamentarios de Podemos. En las filas moradas niegan haber conocido el citado escrito hasta después de que «vaciaran» sus despachos. Del escrito entienden que no se les obligaba a dejar sus despachos habituales. Sin embargo, el acta de la mesa del Congreso, a la que ha tenido acceso este periódico refleja la modificación del acuerdo de distribución de espacios entre los grupos. Así se asignaba al Grupo Mixto los despachos 53 a 56 de la planta tercera bis, que anteriormente pertenecían a Sumar.

Otras fuentes de la Cámara Baja explican que aunque no se explicitase la obligación de los morados de mudarse de despachos, es algo que no es necesario, al corresponder esas dependencias al grupo Sumar, no a un diputado en concreto. Es el grupo el que después reparte las dependencias de las que dispone según su resultado en las urnas electorales.

Por su parte, fuentes de Sumar clarifican la situación, al desvelar, en conversación con este periódico, que los técnicos morados ya están instalados en la zona que el Congreso asignó a los cuatro diputados de Podemos. Concretamente, al lado de la sala de reuniones que utiliza el Grupo Mixto y en el mismo pasillo donde se encuentra el despacho del secretario general de Sumar, Txema Guijarro. El resto de diputados tienen su espacio de trabajo en la cuarta planta. Deslizan estas fuentes, que a los morados «no les gusta» su nueva ubicación.

Podemos rechaza este relato que ofrece Sumar y asegura que no cuentan con despachos y que trabajan en dos salas multiusos que fueron asignadas al grupo Mixto y que en ellas se encuentran todos juntos; diputados, técnicos y asesores. Siguen negando conocer por parte de la Cámara su actual ubicación e inciden en que los hechos sucedidos –que hayan movido sus pertenencias– es de «máxima gravedad». Esperan que Armengol actúe para «encontrar a los responsables» y que la Policía esclarezca los hechos por «si fueran constitutivos de delito».