PSOE y PSC avanzan hacia la colisión

Rubalcaba ofrecerá a Navarro un acuerdo en el marco de una futura reforma constitucional, pero sin derecho a decidir

Pere Navarro ha renunciado a hacer oposición en Cataluña, lo que le ha enfrentado a Rubalcaba
Pere Navarro ha renunciado a hacer oposición en Cataluña, lo que le ha enfrentado a Rubalcaba

Sostiene el hoy retirado de la primera línea José Bono que los «males» del PSOE son consecuencia de haber desdibujado su imagen nacional. No es el único que proclama que los socialistas no son nacionalistas ni deben imitar a los nacionalistas. En la dirección federal hay estudios que avalan esa teoría y que además sitúan el inicio del declive en la negociación sobre el Estatut. De aquellos polvos –los del primer tripartito de Pascual Maragall y Carod Rovira, los del concepto de nación discutido y discutible–, hoy estos lodos, los de un PSC que defiende sin ambages el «derecho a decidir» de los catalanes y cuyo primer secretario, Pere Navarro, anuncia en sede parlamentaria que no pondrá «palos en las ruedas» de la hoja de ruta soberanista desplegada por el Govern de Artur Mas. Más claro: que renuncia a hacer oposición en Cataluña.

Y todo esto a las puertas de un Comité Federal, máximo órgano entre congresos, en el que se anuncian de nuevo voces a favor de la ruptura con el partido hermano y la recuperación de la extinta federación socialista catalana. Distintos sectores del PSOE presionan estos días al secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, para que plante cara de una vez por todas al PSC en el cónclave del próximo 12 de enero y amenace, si es preciso, con la ruptura. «O rectifica el PSC o rompe el PSOE», clamó en noviembre Juan Carlos Rodríguez Ibarra cuando supo que los socialistas catalanes llevaban en su programa electoral el derecho a decidir. Dos meses después, la historia se repite y lo que dijo en público el ex presidente de Extremadura lo repiten hoy otros veteranos del PSOE dispuestos a dar esta batalla en el próximo Comité Federal. «No hay primarias ni calendario orgánico que valga, donde realmente se la juega Rubalcaba como líder del PSOE es en la defensa del modelo de Estado», recuerdan quienes no olvidan que el secretario general del PSOE ganó el congreso de Sevilla prometiendo un único discurso para toda España y poner así en evidencia la ambigüedad en esta materia de su rival Carme Chacón.

En Ferraz saben que hay federaciones que acudirán al Comité Federal dispuestas a dar esta batalla contra el PSC y aunque de momento la respuesta ha sido contundente («El PSOE nunca aceptará el derecho a decidir, ni legal ni ilegal»), no ha evitado de momento calmar las turbulentas aguas del socialismo. Así que Rubalcaba tiene previsto entrevistarse con Pere Navarro antes del día 12. Su propósito es evitar el choque de trenes, lo que algunos llaman la «inevitable colisión». La fórmula: ofrecer a Navarro un nuevo encaje para Cataluña en el marco de una negociación para una futura reforma constitucional de corte federal, pero sin derecho a decidir. Si los socialistas catalanes orillan este asunto, hay espacio para el diálogo y el acuerdo, sostienen en la dirección federal, partidarios de revisar en un horizonte medio el Título VIII de la Constitución.

«Es el único escenario que permitiría el acuerdo porque los socialistas vascos, gallegos, andaluces o castellano-manchegos nunca aceptaremos el derecho a decidir de una parte de España sobre algo que afectaría al conjunto del Estado», añaden. En el PSOE tampoco están por la labor de la fórmula de la «doble llave» que en su día propuso el PNV para Euskadi y que consistía en el reconocimiento del derecho a decidir pero con previa autorización del Estado para la consulta. Un planteamiento similar al de Navarro cuando habla de «referéndum legal».

La pregunta hoy es si el PSC, después del camino andado, se conformará con un modelo federal que adecúe el Senado al modelo autonómico, redefina el marco competencial del Estado, plantee un nuevo modelo de financiación para las Comunidades o revise la estructura del Poder Judicial como plantea el PSOE. No parece, aunque Rubalcaba se empleará a fondo en ello.