Las víctimas, unidas; los líderes, no

Doce años después de los atentados, las asociaciones de víctimas del terrorismo acudieron juntas al acto institucional en Sol de homenaje a los fallecidos. Es la primera vez que el presidente del Gobierno asiste al evento. Sánchez e Iglesias prefirieron el acto convocado por los sindicatos y la Unión de Actores en Atocha

Homenaje a las víctimas del 11-M

Por primera vez en doce años, las asociaciones de víctimas del terrorismo acudieron juntas al acto institucional del 11-M. Sin embargo, esa unidad no estuvo presente en el panorama político. Mientras Rajoy sí asistió al acto, Sánchez e Iglesias prefirieron el de los sindicatos

Las asociaciones de víctimas acudieron ayer juntas por primera vez en doce años al acto institucional de homenaje a los fallecidos en los atentados terroristas de Atocha. Estaba organizado por la Comunidad de Madrid, y se celebró en la Real Casa de Correos. Las asociaciones hicieron lo que no fueron capaces de hacer los líderes políticos, después de que hasta ahora sólo habían coincidido en el funeral en La Almudena con motivo del décimo aniversario de la masacre. También por primera vez acudió a este acto institucional el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. En años anteriores el Gobierno estuvo representado por los ministros de Justicia e Interior. Y en el acto de Sol las víctimas estuvieron acompañadas por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y por la alcaldesa, Manuela Carmena. Pero no acudieron los máximos líderes del PSOE, Podemos y Ciudadanos.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y el máximo dirigente de Podemos, Pablo Iglesias, prefirieron asistir al acto de la estación de Atocha organizado por UGT, CC OO y la Unión de Actores. A este homenaje también acudieron Cifuentes, Carmena y la presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón. Además del portavoz adjunto de Ciudadanos en el Congreso, Javier Villegas.

En el acto de Sol, Rajoy ratificó su compromiso en la lucha contra el terrorismo, que «sigue siendo una de las prioridades de todos los países que han sido golpeados con mucha dureza en los últimos años». «Si hay algo en lo que todos debemos estar de acuerdo es en la defensa de la vida, de los derechos y de las libertades de todos los ciudadanos». Aunque no estuvieran los líderes, sí hubo representación de todos los partidos, y el acto se inició con el sonido de las campanas de las iglesias de la capital, conforme a lo acordado por la Comunidad de Madrid con la Archidiócesis de Madrid.

Rajoy valoró la unidad de todos los partidos y asociaciones, y aprovechó para resaltar, además, el papel de los militares y del Ejército en la defensa, dentro y fuera de España, de las libertades y de los derechos de las personas. El presidente agradeció expresamente a las Fuerzas de Seguridad del Estado y a los militares el trabajo que están haciendo «en muchos lugares difíciles del mundo». «España va a seguir defendiendo, como ha hecho siempre, los derechos y las libertades de los ciudadanos, aquí y fuera del país», sostuvo. Antes de resaltar que sigue habiendo militares españoles en países como Irak, Turquía, Mali, Somalia o Líbano, y que su trabajo es garantizar la libertad, la seguridad y nuestros derechos. Este mensaje de agradecimiento tercia en la polémica con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, tras mostrar ésta su malestar por la presencia de un estand del Ejército en una feria en la Ciudad Condal.

Después de no asistir a esta celebración institucional, Sánchez colocó precisamente el acento en el acto organizado por los sindicatos en su compromiso de que si llega a ser presidente organizará un acto unitario de todos los partidos, además de con todas las asociaciones de víctimas. «Me parece que es fundamental que haya un acto unitario, que es compatible con el recuerdo en todos los rincones donde desgraciadamente se vivieron horas y momentos muy trágicos». Allí tomó la palabra Pilar Manjón para quejarse de la utilización partidista de las víctimas, al tiempo que arremetía contra el PP. «Estamos hartos de su utilización partidista y partidaria. No nos metan en sus peleas».

El presidente del Gobierno en funciones y líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, esperará a que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, asuma su fracaso en el debate de investidura para llamarle y comenzar a negociar una gran coalición, ya que considera que «el viernes pasado estaba muy arriba y tendrá que ir bajando poco a poco». Así lo aseguró la vicepresidenta y portavoz del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, al ser preguntada sobre el contacto que Rajoy dijo hace una semana que iba a tener con el líder del PSOE y que todavía no se ha producido.