Sánchez silencia a la oposición: 973 preguntas sin responder

Los diputados han realizado 1199 cuestiones para vigilar al Ejecutivo socialista desde que se constituyeron las cortes el 22 de mayo. Tan solo 226 han obtenido respuesta

Pedro Sánchez tras su reunión con las ONG de Cooperación
Pedro Sánchez tras su reunión con las ONG de Cooperación

Los diputados han realizado 1199 cuestiones para vigilar al Ejecutivo socialista desde que se constituyeron las cortes el 22 de mayo. Tan solo 226 han obtenido respuesta.

¿Cuáles son los motivos por los que el Gobierno ha apoyado el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur sin que haya hecho un análisis previo? ¿Por qué el Ministerio de Defensa ha decidido retirar la fragata Méndez Núñez del portaaviones Lincoln? ¿Tienen previsto el Gobierno eliminar el peaje de la AP-51, AP-61 O AP-6? Estas son algunas de las preguntas escritas que los diputados formularon al Ejecutivo en funciones desde que arrancó la XIII Legislatura el pasado 22 mayo y que todavía no tienen respuesta. Durante estos tres meses y una semana de curso político, la Mesa recibió y calificó un total de 1.199 preguntas dirigidas a La Moncloa y a los distintos Ministerios, de las cuales solo 226 recibieron respuesta, es decir un 18,9%. Hay 973 preguntas pendientes de respuesta.

Al día siguiente de tomar posesión de sus asientos, sus señorías empezaron a remitir preguntas al Gobierno, pese a encontrarse en funciones. Se las envían a la Mesa del Congreso para que este órgano las califique y se las despache al Ejecutivo, que dispone de 40 días para responder por escrito a las cuestiones. Un plazo que nunca se cumple. De las 1.199 preguntas registradas por los parlamentarios, la mayoría está relacionada con cuestiones de tipo económico: el desarrollo de infraestructuras, la crisis del precio del aceite, medidas para frenar la sequía, cuestiones sobre la financiación de las comunidades o de tipo militar.

De los principales líderes políticos de la oposición, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, es de lejos el que más preguntas envió al órgano. Un total de once que versan sobre temas tan dispares como el control de la importación del cerdo vietnamita; la aclaración de la procedencia de los gastos realizados para hacer los trabajos que llevaron a la sustracción de un «pendrive» a Luis Bárcenas o el espionaje a la actividad exterior de la Generalitat de Cataluña. Le sigue el líder de Vox, Santiago Abascal que formuló al Ejecutivo sobre las medidas previstas para lograr que Bélgica extradite y ponga a disposición de las autoridades españolas a la presunta miembro del comando terrorista Vizcaya, Natividad Jáuregui Espina. El resto de líderes no enviaron hasta el momento ninguna pregunta escrita al Ejecutivo: ni Pablo Casado, ni Albert Rivera, Ni Pablo Iglesias, ni Aitor Esteban.

Formular preguntas por escrito es uno de los recursos que tienen sus señorías para conocer datos concretos sobre de temas que les interesan por afectar a sus circunscripciones o porque causan preocupación social, entre otros motivos. Es, por lo tanto, junto con la Sesión de Control al Gobierno, el principal mecanismo para examinar al Ejecutivo.

Según el reglamento del Congreso, los diputados pueden enviar tantas preguntas como deseen, de ahí que un único diputado pueda llegar a tener registradas decenas de preguntas en una Legislatura, incluso varias sobre un mismo tema. De hecho, durante los 122 días de Gobierno en funciones, destaca la actividad de la portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borrás, que remitió un total de 29 preguntas relacionadas con los atentados terroristas del 17-A en Barcelona, la situación de los políticos presos o los problemas operativos del Prat. Por otro lado, la diputada Yolanda Díaz Pérez de En Galicia en Común registró 25 que versan sobre Navantia o la financiación autonómica, entre otros. Por su parte, la diputada popular Carolina España envió 22 preguntas que versan sobre las infraestructuras e instalaciones policiales en la provincia de Málaga, principalmente.

Una vez presentadas, es la mesa del Congreso la que las califica y las admite o rechaza. En el artículo 186 del reglamento se especifica que «no será admitida la pregunta de exclusivo interés personal de quien la formula o de cualquier otra persona singularizada, ni la que suponga consulta de índole estrictamente jurídica». Bajo este precepto se vetan las relacionadas con los secretos de estado, por ejemplo.

Entre las 226 preguntas escritas que obtuvieron respuesta, la mayoría está relacionada con infraestructuras tanto ferroviarias como aeroportuarias, así como alguna del ámbito económicos relacionada con créditos ICO o desempleados en la región de Murcia.

Pese a la evidente situación de bloqueo en la Cámara Baja, el Gobierno tiene la obligación de responder en virtud de la sentencia del 14 de noviembre de 2018 del TC que dictaminó que no se puede negar al Legislativo la función que tiene de controlar al Gobierno, una resolución que se produjo después de que el PSOE presentara un recurso al alto tribunal por la negativa del Gobierno de entonces del PP de someterse al control parlamentario por estar en funciones. Sin embargo, poco esfuerzo se ha destinado a esta cuestión tan vital para el control del Ejecutivo.

No en vano, Pedro Sánchez suma ya más de cien días en funciones y lleva desde febrero sin someterse a sesiones de control en el Congreso. La última vez que el presidente contestó a las preguntas de los diputados fue el pasado 28 de febrero. Desde entonces, se celebraron varias citas electorales, un intento fallido de investidura y una crisis tan importantes como la gestión del Open Arms y Sánchez sigue sin dar explicaciones ante el Congreso. Y la situación se prolongará, al menos durante una semana más dado que la Diputación Permanente, reunida ayer por primera vez desde las vacaciones, rechazó la comparecencia del presidente en funciones para rendir cuentas tras su cuestionada gestión de la crisis.