Tercer aniversario de Podemos: 8 Iglesias y un Errejón

El partido llega a su cumpleaños dividido y celebra la fecha con un vídeo de precampaña que ningunea al número dos

Diversos fotogramas del vídeo con el que Podemos ha querido celebrar su tercer aniversario
Diversos fotogramas del vídeo con el que Podemos ha querido celebrar su tercer aniversario

El partido llega a su cumpleaños dividido y celebra la fecha con un vídeo de precampaña que ningunea al número dos

Sólo haciendo de tripas corazón pudo entonar ayer Podemos el «cumpleaños feliz» con motivo del tercer aniversario de la presentación del partido morado. Fue en el Teatro del madrileño barrio de Lavapiés el 17 de enero de 2014, cuando quedaban apenas cuatro meses para las elecciones europeas. Tres años han pasado y la imparable efervescencia inicial de Podemos ha cedido paso a una coyuntura marcada por la desubicación política en el Congreso y la disensión interna entre las distintas corrientes que lucharán por el poder en Vistalegre II. El vídeo que el partido ha difundido para marcar el aniversario atestigua por sí solo este último punto: a lo largo del minuto y 18 segundos que dura se suceden ocho planos del secretario general en diversas actitudes (mitines, congreso, etc...) y uno sólo de Íñigo Errejón, la misma cantidad, por ejemplo, que Juan Carlos Monedero, que renunció en abril de 2015 a su cargo en la directiva de Podemos. Además, el tenor general del vídeo lo convierte poco menos que en un spot de campaña de Iglesias a un mes de la II Asamblea Ciudadana.

El tercer aniversario del partido ha sorprendido al número dos de Podemos desplegando una intensa actividad preelectoral en toda la península y ayer, además, desveló con otro vídeo las propuestas organizativas de su corriente, «Recuperar la ilusión». Presentados los borradores del apartado político, es ahora el bloque organizativo el que centrará el debate en Podemos. Errejón cree que hay que sustituir la «máquina de guerra electoral» pequeña y centralizada que salió de Vistalegre I por una dirección más numerosa y abierta que dé cabida a una mayor participación y calidad. Esta declaración de intenciones se traduce en la práctica en una batería de propuestas concretas que van todas encaminadas en la misma dirección: restar poder al que sin duda seguirá siendo el secretario general, Pablo Iglesias.

En el nuevo Podemos que salga de la segunda edición de Vistalegre Iglesias no podrá nombrar a los miembros de la dirección del partido a dedo sino que será el Consejo Ciudadano el que elegirá a los miembros para garantizar la pluralidad y que estén representadas proporcionalmente todas las corrientes del partido. En la práctica, este cambio arrebatará las riendas de Podemos a Iglesias, que tendrá que negociar punto a punto con los líderes de las otras familias las decisiones estratégicas del partido.

Otro de los puntos que Errejón considera vitales es que las personas que integren la Comisión de Garantías Democráticas –una suerte de Tribunal Supremo interno de Podemos que actualmente controla completamente Iglesias– sean independientes y no estén asociadas a listas. El número dos también quiere imponer el axioma «una persona-un cargo» lo que impedirá a Echenique seguir siendo secretario de Organización y secretario general de Aragón al mismo tiempo.