Traición y pacto

"«Hablar con todos para ganar al PP» está muy bien, pero antes la idea era «ganar al PSOE de la cal viva, que está detrás de todo este lío".

"«Hablar con todos para ganar al PP» está muy bien, pero antes la idea era «ganar al PSOE de la cal viva, que está detrás de todo este lío".

La traición de Errejón dejó a Podemos sin capacidad de maniobra. Pero superado el shock se ha abierto camino la única opción posible: la negociación. Asunto complicado, porque Ramón Espinar, el secretario general en Madrid que apoyaba esta tesis, se fue a su casa el viernes. Pero las encuestas mandan y donde dije digo, digo Diego.
Así lo reconoció ayer Irene Montero, portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, que habló de la posibilidad de un acuerdo con el ex diputado para confeccionar una candidatura única a la Comunidad de Madrid. Atrás quedaba su rechazo incluso a hablar con él. «Ha roto todos los puentes de diálogo», dijo. Pues parece que no todos.
Pero la actual líder de Podemos –recordemos que Iglesias está de baja por paternidad– puso una condición a su ex compañero: que no acudiera mañana a la reunión del Consejo Ciudadano Estatal. Cosa que Errejón tampoco tiene clara. Ya veremos si va o no.
La clave de toda esta historia también la reconoció Montero: «Tenemos la misma posición política: Unidos Podemos está creando un proceso inclusivo en el que todo el mundo pueda participar». Y habló de Izquierda Unida y Equo. Pero se le olvidó decir que en eso mismo está Errejón, que también cuenta con el apoyo de Izquierda Unida. Un lío.
Y mientras negocian o dicen que van a negociar, el nuevo líder de Podemos en Madrid, Fran Casamayor, anunció el domingo –tras la dimisión de Espinar– la creación de una gestora que renueve los órganos del partido en la Comunidad. No va a ser fácil convencer a muchos líderes locales de que pacten con Errejón. Prefieren buscar a otra Manuela Carmena o Manuel Carmena y presentarse a las elecciones con sus siglas. Más Madrid les pueda ganar esta vez, pero Podemos ya está demasiado volatilizado como para perder otra Comunidad.
Quizá incluso algunos consigan convencer a Irene Montero de que lo de «hablar con todos para ganar al PP» está muy bien, pero antes la idea era ganar al PSOE, a aquel socialismo de la cal viva que, en el fondo está detrás de todo este lío. Iglesias quiere seguir apoyando al gobierno de Sánchez, pero sin que este les devore. Errejón en cambio estaría feliz de integrar su formación en este nuevo socialismo. Veremos qué estrategia resulta ganadora. No en las elecciones, sino en el futuro.