Una figura clave de la transición

El expresidente del Gobierno, Adolfo Suárez, fue un hombre clave en el paso pacífico desde la dictadura a la democracia en España, andadura que inició cuando el Rey le nombró presidente del Gobierno en 1976.

Artífice de la Transición española, nació en en Cebreros, Ávila, el 25 de septiembre de 1932, informa Efe.

Licenciado en Derecho, participó desde muy joven en la vida política, de la mano de Fernando Herrero Tejedor, considerado uno de los "reformistas"del Régimen. Vinculado a Televisión Española desde 1964, en 1969 fue nombrado director general, cargo que ocupó hasta 1973. Fue además gobernador civil de Segovia (1968) y procurador de representación familiar por Ávila en la IX y X legislaturas de las Cortes Orgánicas.

Sucedió a Herrero Tejedor como ministro Secretario General del Movimiento tras su muerte, en diciembre de 1975, en el primer gobierno de la Monarquía, presidido por Arias Navarro.

Tras la dimisión de éste, el 3 de julio de 1976, don Juan Carlos lo nombró presidente del Gobierno, convirtiéndose entonces en hombre de confianza del Rey e impulsor de la reforma política que acabó con la dictadura.

Conocedor de las instituciones políticas del régimen franquista, con la ayuda de Torcuato Fernández Miranda redactó la Ley de Reforma Política, aprobada en referéndum en diciembre de 1976, con la que se desmontaba el franquismo y se abría el camino hacia la democracia.

Después de poner en marcha la primera reforma militar, con el nombramiento del general Gutiérrez Mellado como vicepresidente primero del Gobierno, emprendió la reforma del sistema político, con la aprobación de la amnistía en marzo de 1977, la legalización de todos los partidos y los sindicatos, concluida en el mes de abril y la convocatoria de elecciones libres el 15 de junio de ese año.

Adolfo Suárez se presentó como cabeza de lista en Madrid por la coalición Unión de Centro Democrático, que había contribuido a formar desde el poder, uniendo diversos grupos políticos de variada ideología.

Tras el triunfo electoral de UCD, formó el tercer gobierno de la Monarquía y el primero de la democracia, constituido el 5 de julio de 1977. En este mandato se firmaron los Pactos de la Moncloa, se aprobó el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y los Estatutos de preautonomía de Cataluña, País Vasco y Galicia, entre otras reformas.

Además, las Cortes de esta Legislatura aprobaron la Constitución, ratificada por referéndum el 6 de diciembre de 1978.

Todo este proceso se vio amenazado por el terrorismo, especialmente activo en diciembre de 1976 y enero de 1977.

Tras las elecciones del 1 de marzo de 1979, en las que UCD revalidó su triunfo, el 2 de abril de 1979 juró su cargo ante el Rey, con lo que se convirtió en el primer Presidente de Gobierno constitucional.

Después de superar una moción de censura de la oposición socialista en el Congreso de los Diputados el 28 de mayo de 1980, las críticas a su gestión por parte de diversos sectores sociales y políticos y la crisis permanente en su partido, le llevaron a dimitir como presidente del Gobierno el 29 de enero de 1981.

Gobernó cuatro años y siete meses, con cinco gabinetes distintos, diversas remodelaciones y un total de 58 ministros diferentes. Durante su mandato afrontó dos intentos de golpe de Estado, en noviembre de 1978, la llamada "Operación Galaxia", y el 23 de febrero de 1981, con el asalto al Congreso, encabezado por el coronel Tejero.

A su salida del gobierno siguió su abandono de UCD, por diferencias internas, fundando en mayo de 1982 un nuevo partido, el Centro Democrático y Social, con el que concurrió a las elecciones generales del 28 de octubre de ese año y fue elegido diputado por Madrid.

Entonces, Suárez adquirió relevancia internacional como vicepresidente de la Internacional Liberal y Progresista, convirtiéndose en presidente de la misma entre octubre de 1989 y septiembre de 1991. Sin embargo, frente a esta actividad internacional, en España el ex presidente se distinguió por sus pocas apariciones públicas y escasa presencia en los medios de comunicación, lo que se tradujo en un fracaso electoral del CDS en las elecciones generales de 1989, que se repitió en los comicios locales y autonómicos de 1991.

Por esta razón, el 26 de mayo anunció su dimisión como presidente del CDS y meses después, el 29 de octubre, el Congreso de los Diputados aceptó la renuncia a su escaño de diputado.

Desde entonces se ha mantenido apartado de la vida política, excepto en 2003, que participó en un mitin en apoyo a la candidatura de su hijo, Adolfo Suarez Illana, a la presidencia de Castilla-La Mancha por el Partido Popular.

En el plano personal, ha afrontado la enfermedad y muerte de su hija Mariam, fallecida en marzo de 2004, y la de su esposa, Amparo Illana, que murió en 2001, después de largos años de enfermedad.

Desde 2003 no aparece en público, por razones de salud. Dos años más tarde, el 31 de mayo de 2005, su propio hijo, Adolfo Suárez Illana, confirmó en una entrevista en Televisión Española, que su padre padece una enfermedad neurológica degenerativa.

Adolfo Suárez está en posesión de múltiples condecoraciones, que reconocen su labor política durante la transición, a favor de la democracia y la reconciliación nacional, entre ellas, la Gran Cruz de Isabel la Católica y la Gran Cruz de Carlos III.

El 8 de junio de 2007, por Real Decreto, el Rey le otorgó el Collar de la Insigne orden del Toisón de Oro, la orden dinástica de mayor prestigio del mundo, que le fue entregado por los Reyes el 17 de julio de 2008 en un acto privado en su propia residencia.

Una imagen del Rey y Suárez paseando ese día, captada por su hijo, Adolfo Suárez Illana,fue publicada en la prensa y por ella éste fue galardonado con el Premio Ortega y Gasset a la Mejor Información Gráfica en 2009.

El 20 de septiembre de 2011 el presidente del gobierno, Rodríguez Zapatero, y el presidente del Congreso, José Bono, presidieron un acto institucional organizado por la Cámara Baja para colgar su retrato en la galería de eminentes personajes políticos que se exhibe en el vestíbulo de Isabel II de dicha sede.

Su último homenaje tuvo lugar el 27 de enero de 2012 en la Universidad Europea de Madrid (EUM).

Fue nombrado presidente de la Fundación CEAR-Consejo de Apoyo a los Refugiados, desde su constitución el 4 de noviembre de 1996, cargo que abandonó en 2001.

Además, ha sido presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, creada por el Gobierno el 16 de noviembre de 2001, cargo en el que permaneció hasta diciembre de 2004, que fue nombrado por su patronato presidente de honor.

En febrero de 2009 Suárez fue ingresado durante una semana en un hospital por una afección pulmonar leve. En enero de 2010 volvió a ser hospitalizado durante cuatro días por una leve afección respiratoria, que superó satisfactoriamente.

El 28 de octubre del año siguiente volvió a ser ingresado durante un día para someterse a una revisión rutinaria; el 25 de abril de 2012 fue hospitalizado de nuevo por una bajada de tensión y dado de alta al día siguiente; el 20 de diciembre de ese mismo año volvió a ser hospitalizado unas horas para ser sometido a una revisión ordinaria programada de su estado general.

El 17 de marzo de 2014, el expresidente fue hospitalizado debido a una infección respiratoria, considerada "habitual"en el proceso de su enfermedad.