Atentado yihadista en Barcelona

Un salvaje atropello en Las Ramblas, reivindicado por la organización terrorista Estado Islámico, ha provocado 13 muertos y al menos un centenar de heridos. La Policía ha detenido a un sospechoso y abatido a otro terrorista

Los servicios de emergencia trasladan a una de las personas afectadas por el atropello masivo
Los servicios de emergencia trasladan a una de las personas afectadas por el atropello masivo

Un salvaje atropello en Las Ramblas, reivindicado por la organización terrorista Estado Islámico, ha provocado 13 muertos y al menos un centenar de heridos. La Policía ha detenido a un sospechoso y abatido a otro terrorista.

El Estado Islámico perpetró ayer un atentado en Barcelona con el balance provisional de 13 personas asesinadas y, al menos, cien heridos. Una segunda acción criminal estaba preparada pero se frustró cuando le estalló la bomba al terrorista que la preparaba.

Después de numerosos atentados en todo el mundo, ayer le tocó el turno a España, concretamente en Barcelona. Todo empezó sobre las 17:00 de la tarde, cuando una furgoneta de color blanco entró por la parte central del emblemático paseo de Las Ramblas y atropelló voluntariamente a todos los peatones que se pusieron a su paso.

Fue un recorrido que duró unos 600 metros. Un atentado que recordó a los de Niza y Berlín. Como era previsible, a última hora de ayer, llegó la confirmación. Los culpables pertenecen al Estado Islámico. Fue la agencia Amaq News la que publicó esta reivindicación.

El terrorista que conducía la furgoneta logró escapar sin que a la hora de cerrar esta edición se tuvieran noticias de su localización.

Podría haber otro fugado, aunque este extremo se está investigando. El balance por lo que a los terroristas se refiere sería el siguiente: un terrorista muerto en una explosión de Alcanar, en Tarragona, que además causó varios heridos entre los habitantes del edificio; dos detenidos, uno nacido en Melilla y otro de nacionalidad marroquí, relacionados con estos hechos de Alcanar; otro arrestado, cuya documentación se usó para alquilar las dos furgonetas, y un muerto, al saltarse un control de los Mossos (un sargento resultó herido) y cuya relación con el atentado está por ver.

La persona con cuya documentación fueron alquiladas las furgonetas es un individuo de origen magrebí que se llama Driss Oukabir, que tiene residencia en España, ya detenido. Fuentes de la Policía Autónoma le relacionan con el atentado, aunque está por establecer a qué nivel. Este individuo estuvo un mes en prisión preventiva en Figueras (Gerona) en 2012 acusado de un delito de abusos sexuales, según fuentes de lainvestigación.

El mayor de los Mossos,Josep Lluis Trapero, afirmó que no se prevé que pueda haber otro ataque terrorista en Cataluña de forma inminente.

Por lo que respecta al muerto tras saltarse el control de los Mossos, se informó de que embistió a dos agentes. Ambos sufrieron lesiones de gravedad, por lo que no se teme por su vida, según las fuentes. Para que el sospechoso no se saltara el control, los agentes del dispositivo antiterrorista dispararon contra el conductor del vehículo, que pudo proseguir su marcha, si bien fue localizado poco después, sin vida, a la altura del edificio Walden de Sant Just Desvern, a unos tres kilómetros de donde estaba establecido el control. Por ello, los Mossos activaron a los artificieros del Tedax para inspeccionar el vehículo.

El centro de la ciudad quedó absolutamente paralizado. Fue impactante ver parte del Metro sin servicio, y también los ferrocarriles de la Generalitat y Cercanías. También lo fue ver a muchas personas corriendo por las calles, ante la posibilidad de un nuevo ataque.

Hubo más donaciones de sangre que nunca, en un ejemplo de solidaridad. Los heridos fueron ingresados en un total de cuatro hospitales. Quince de ellos están en una situación grave.

La situación provocó importantes reacciones y consecuencias en la ciudad. Era casi imposible, especialmente en la zona del centro, donde tuvo lugar el salvaje atentado, encontrar un taxi. Sí fue posible coger el autobús, aunque, con limitaciones.

Poco después del salvaje atropello, el centro de la ciudad quedó acordonado, sin que casi nadie pudiera entrar. Todos los bares, establecimientos y restaurantes quedaron cerrados, y también la mayoría de comercios de las calles adyacentes. Numerosos turistas observaron con atención los hechos. De hecho, muchos de ellos intentaron refugiarse en cualquier tipo de establecimiento, aunque luego pudieron salir de la zona del atentado, pero antes pasaron un rato con un susto de cuidado.

Los autores del atentado habían alquilado las dos furgonetas, según confirmaron fuentes de la lucha antiterrorista. Una, la utilizada en la acción criminal, y una segunda que los Mossos tenían localizada y rodeada en la ciudad de Vic (Barcelona), a unos 60 kilómetros al norte de Barcelona.

Este vehículo es el que habría sido utilizado en el segundo atentado mediante la explosión del artefacto que estalló en el piso de Alcanar, en Tarragona. Diversos manuales del Estado Islámico recomiendan a sus militantes la utilización de vehículos de alquiler, a ser posible, de gran peso, furgonetas o camiones con el fin de irrumpir en las aceras y causar el mayor número de muertos.

No es la primera vez que Barcelona es objetivo del terrorismo islámico. De hecho, en 2008 se abortó un posible atentado en el Metro, aunque finalmente no se llevó a cabo. También hubo rumores sobre posibles ataques a algunos de los edificios más altos de Barcelona .

Por otra parte, un juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, viajaba a última hora a Barcelona para investigar el caso, entre otras autoridades judiciales.