¿Qué pasa si estoy embarazada y me contagio de coronavirus?

Según las evidencias disponibles, parece ser que el embarazo no aumenta la susceptibilidad individual de padecer el virus y en el caso de padecerlo los síntomas de las embarazadas son superponibles al resto de la población

El Coronavirus es una familia de virus ARN que no es nueva, lo que es novedad es esta variante de coronavirus llamada COVID-19. El genoma de los virus ARN está cambiando constantemente, dando lugar a nuevas variantes, siendo unas más agresivas que otras. Lo mismo que sucede con el famoso virus de la gripe (que es otro virus ARN), cada año tiene una forma diferente, esto es algo que incluso está instalado en la sabiduría popular ¿quién no ha escuchado decir alguna vez algo así como “la gripe de este año es peor que la de otros años”?

Dentro de la familia de Coronavirus un número importante de ellos son responsables de cuadros respiratorios muy leves (como el resfriado común). Aunque también hemos conocido otros Coronavirus responsables de infecciones respiratorias bastante más graves como el SARS-CoV y el MERS-CoV, ambos asociados a una mortalidad por encima del 20%, aunque su ritmo de contagio fue muchísimo menor que el COVID-19.

Según las evidencias disponibles, parece ser que el embarazo no aumenta la susceptibilidad individual de padecer el virus y en el caso de padecerlo los síntomas de las embarazadas son superponibles al resto de la población. Como el COVID-19 es tan reciente aún hay pocos estudios acerca de su comportamiento en su transmisión al bebé durante el embarazo. En el caso de infección por SARS-CoV y el MERS-CoV (que son muchísimo más graves que el COVID-19) hay algunos pequeños estudios publicados en embarazadas en los que se demostró que no hay transmisión vertical, es decir, que no pasa el virus de la embarazada al bebé. Con el COVID-19 hoy disponemos de dos estudios chinos recientes, uno de ellos realizado con nueve gestantes que pasaron el virus en el tercer trimestre (Chen y cols, 2020) y el otro con nueve gestantes que padecieron el virus alrededor del parto (Zhu y cols, 2020). Las conclusiones sacadas de ambos estudios fueron las siguientes: no hubo ningún caso de transmisión vertical de infección de la madre al bebé durante el tercer trimestre de embarazo, que las embarazadas que tuvieron neumonía no fue más grave que en el resto de población y que en el caso de infección perinatal del bebé sí podría tener repercusión más grave en el recién nacido. Evidentemente estamos hablando de dos estudios con una muestra muy pequeña de casos (suman un total de18 embarazadas entre los dos), por lo que las conclusiones han de ser tomadas con precaución, necesitamos nuevos estudios con mayor número de casos para obtener datos más concluyentes. Por ello ante embarazadas con infección por COVID-19 se evaluará detenidamente cada caso y se individualizará la atención según proceda.

En cuanto a la lactancia materna, nuevamente decir que tenemos pocos datos, en el estudio de Chen y cols., se analizó la leche de seis madres positivas para COVID-19 y no se encontró presencia de virus. UNICEF dice textualmente lo siguiente “teniendo en cuenta los beneficios de la lactancia materna y la escasa relevancia de la leche materna en el contexto de la transmisión de otros virus respiratorios, la madre puede seguir amamantando a su bebé siempre y cuando tome todas las precauciones necesarias”. Entre las precauciones que debe tener la madre lactante está: el uso de mascarilla cuando esté cerca de su bebé y lavarse bien las manos antes de un contacto cercano con la criatura. En caso de que la madre esté muy enferma para poder amamantar a su bebé UNICEF añade: “es recomendable que se extraiga la leche para dársela al bebé en una taza y/o con una cuchara limpia, siguiendo en todo momento las mismas medidas de prevención de la infección”. En esta misma línea que UNICEF está la OMS, el RCOG y la Asociación Española de Lactancia Materna (AELAMA). Es cierto que debido a que hay pocos estudios, algunas sociedades científicas han preferido no recomendar la lactancia materna en caso de madre infectada hasta que no haya nuevos estudios que reporten más número de casos.

En cualquier caso, la decisión definitiva de dar el pecho se tomará en base a lo que cada madre decida, teniendo en cuenta los conocimientos científicos disponibles en ese momento y el estado de salud de madre y bebé.

Actualmente hay demasiada información por todas partes, a veces puede parecer demasiado alarmista. Lo único que debemos hacer en este momento es tomar conciencia de la situación tal cual es, mantener las medidas de protección que indica el Ministerio, y ante la presencia de síntomas catarrales leves (tos, febrícula,…) ¡que no cunda el pánico! Como la información va demasiado deprisa puede que las recomendaciones varíen de un día para otro, por eso ante una situación de sospecha llama al teléfono habilitado por las autoridades, donde te orientarán sobre qué tienes que hacer en ese momento. Y sentido común: si sientes síntomas más severos como dificultad respiratoria, fiebre elevada… mejor ir directamente al hospital.

La Dra. Miriam Al Adib Mendiri. Ginecología & Obstetricia es autora del famoso y aclamado libro Hablemos de Vaginas. En su web atiende de forma online a embarazadas y estos días dará prioridad a aquéllas que tengan dudas acerca del virus.