5 medidas preventivas para evitar contagios de Covid-19 en guarderías y escuelas infantiles

Aparte de las recomendaciones habituales para superarlo, la crisis sanitaria en la que estamos inmersos nos obligará este año a estar atentos a las principales medidas preventivas que deben cumplir las guarderías y escuelas infantiles, las cuales nos detalla la Dra. Clara Muñoz, especialista en Biomedicina.

Los primeros días de guardería representan un momento delicado tanto para los bebés/niños como para los propios padres. Durante estas fechas no son pocos los que padecen la denominada “ansiedad de separación” o TAS, un fenómeno psicológico marcado por la excesiva ansiedad acerca del distanciamiento con el hogar o la gente hacia quienes se tiene una fuerte relación de apego, y que este año será de por sí un poco más traumático debido a la actual situación de pandemia provocada por la Covid-19.

Aparte de las recomendaciones habituales para superarlo, la crisis sanitaria en la que estamos inmersos nos obligará este año a estar atentos a las principales medidas preventivas que deben cumplir las guarderías y escuelas infantiles, las cuales nos detalla la Dra. Clara Muñoz, especialista en Biomedicina y creadora del portal especializado Blog del Bebé. De esta forma, conseguiremos mantener a raya esta ansiedad por separación.

Llega septiembre y con él toca afrontar uno de los momentos más delicados para los padres y sus bebés: el regreso o primer contacto con la guardería. En el caso de los más pequeños, los llantos y rabietas son el elemento común durante estos momentos, mientras que en los padres surgen otra serie de sentimientos como la “culpabilidad” por dejar a su hijo al cuidado de otra persona mientras ellos se van a trabajar, o el agobio ante la gran cantidad de atención que su hijo pueda necesitar durante las horas que pase en la guardería.

Este año, además, las preocupación e incertidumbre de los progenitores tendrá en la pandemia de la Covid-19 a un enemigo u obstáculo más. Y es que las decisiones sobre las fechas y condiciones de la reapertura de guarderías y escuelas infantiles (de 0 a 3 años), puntos de atención a la infancia, casas nido, espacios infantiles y ludotecas están ya sobre la mesa de cada comunidad autónoma y de sus respectivas consejerías de educación.

Pero, ¿cuáles son las causas del TAS en los bebés? La aparición de la ansiedad de separación va ligada al propio crecimiento del bebé y al desarrollo de sus sentidos, así lo explica Clara Muñoz, doctora en Biomedicina y creadora del portal especializado Blog del Bebé. «Antes de los 7 u 8 meses los bebés carecen del sentido que les diga qué situaciones son normales y seguras y cuáles no, por lo que muy pocas situaciones pueden alterarlos o atemorizarlos. Sin embargo, a partir de los 8 meses y hasta aproximadamente el año y medio de edad, a menudo experimentan miedo cuando conocen personas nuevas o visitan nuevos lugares. Ellos reconocen a sus padres como familiares y se sienten seguros junto a ellos y, por el contrario, cuando se separan perciben amenaza e inseguridad».

¿Hasta cuándo dura la ansiedad de separación en los más pequeños?

La ansiedad por la separación es una etapa normal a medida que el niño crece y se desarrolla, y su duración dependerá de cada individuo y de cómo respondan sus padres. En algunos casos, y dependiendo del temperamento del niño, puede durar desde la primera infancia hasta los años iniciales de la escuela primaria. Incluso, después de que el niño haya superado esta etapa, puede retornar durante períodos de estrés o cambios de rutinas.

¿Y en los padres?

La ansiedad de separación no es un fenómeno que se produzca exclusivamente en niños o bebés, sino que también afecta a los padres aunque con una sintomatología totalmente diferente. Estas sensaciones se acrecientan aún más este año debido a la situación de pandemia que estamos viviendo, complicando la rápida superación de este fenómeno.

Y es que, aparte de esa cierta culpabilidad que se experimenta al dejar a nuestros hijos en manos de otra persona para irnos a trabajar, o del agobio por lo que pueda llegar a necesitar dentro de la guardería, ahora toca preocuparse un poco más por aspectos que dábamos por supuestos como la higiene o las medidas de prevención vírica que se llevan a cabo en este tipo de centros educativos.

Por esta razón, la Dra. Muñoz nos recuerda algunas de las principales medidas preventivas aprobadas por diversas consejerías de salud y educación de nuestro país, y que, a raíz de la propagación de la Covid-19, deberían cumplir las guarderías y escuelas infantiles. Algunas ya estaban establecidas desde hace años, y otras han sido implementadas o directamente creadas en los protocolos sanitarios establecidos para esta “nueva normalidad”.

5 recomendaciones para prevenir la aparición de la Covid-19 en guarderías y escuelas infantiles

  • Reforzamiento de la higiene de manos.

Esta debería realizarse de forma frecuente y meticulosa. Además, es conveniente que la guardería o escuela infantil lleve a cabo medidas para evitar el contacto con superficies que puedan estar contaminadas, y limitar al máximo el uso de documentos en papel. Además, debe asegurarse que hay disponibilidad de lavabos con agua y jabón, tanto para niños/as como para el personal cuidador, y de geles hidroalcohólicos únicamente para los profesionales. Se asegurará que los geles hidroalcohólicos no estén al alcance de los niños.

  • Minimizar todo lo posible el contacto y la relación entre alumnos.

Para ello es conveniente modificar el diseño de las aulas y los calendarios u horarios para evitar el agrupamiento o permanencia de demasiados niños en una misma zona. Los grupos deben ser lo más pequeños posibles y debe tratarse de que sean estables, es decir, que las personas integrantes, tanto niño/as como personal cuidador, sean siempre las mismas.

  • Asegurar buena higiene respiratoria.

Para ello es clave ventilar correctamente las aulas favoreciendo así la renovación del aire en su interior y, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan, se deberían priorizar los espacios al aire libre. También es conveniente prestar atención a aquellos niños que puedan presentar algún síntoma como tos, exceso de mucosidad o dificultad para respirar.

  • Especial atención a juguetes de uso común.

Los juguetes y objetos que se compartan deberán estar perfectamente controlados y supervisados, y su limpieza y desinfección deberá realizarse entre los usos realizados por grupos distintos. Además, salvo excepciones justificadas, evitemos que los niños lleven objetos a la guardería/centro desde su casa.

  • Reducir los encuentros entre padres y entre padres y personal cuidador.

Siempre y cuando sea posible, es muy recomendable reducir estos contactos al traer y llevar los niños, espaciando horarios, turnos… En caso de que los padres quieran plantear cualquier pregunta o duda al personal de la guardería, se pueden utilizar vías no presenciales como teléfono, Whatsapp, email, etc. Todo ello, acordado previamente con el centro.

Como complemento a estas medidas, sería muy conveniente que los centros contasen con la figura del “Coordinador/a COVID-19”, es decir, un miembro del equipo que, ante la sospecha de síntomas de la enfermedad en un menor (fiebre, tos, dificultad respiratoria, malestar general…) se encargue de preparar y coordinar un protocolo de respuesta inmediata ante esta situación. Dicho plan puede incluir el aviso a la familia del menor afectado para que vaya a recogerlo, su inmediata separación del resto del grupo para llevarlo a un lugar con condiciones adecuadas de ventilación, recogida de material y residuos generados por el niño u ofrecer las primeras instrucciones/recomendaciones a la familia acerca de los pasos a dar una vez el niño abandone la guardería o escuela infantil.