El carpaccio, sus propiedades, su historia y una receta rica, rica

Es una fuente de proteína fácil de preparar

Carpaccio de gambas
Carpaccio de gambas

Hace ya algunos años que en las cartas de los restaurantes vemos el carpaccio, una forma de comer carne (o pescado) cruda que a muchos les sorprendió por ser novedosa y con un toque de distinción. Sin embargo no es un plato ni mucho menos nuevo.

Hace ya algunos años que en las cartas de los restaurantes vemos el carpaccio, una forma de comer carne (o pescado) cruda que a muchos les sorprendió por ser novedosa y con un toque de distinción. Sin embargo no es un plato ni mucho menos nuevo. José Espasandín, el chef del restaurante los Montes de Galicia, nos cuenta los detalles de su historia, así como de sus propiedades nutritivas.

La historia del carpaccio surge en los años treinta del siglo pasado, en el reputado restaurante de Giuseppe Cipriani en Venecia, lugar al que eran asiduos figuras como Truman Capote o Ernest Hemingway y la protagonista de esta genial idea, la condesa Amalia Nani Mocenigo. La clienta sufría déficit de glóbulos rojos y le explicó su situación a Cipriani, quien decidió experimentar con una deliciosa pieza de solomillo de buey fileteada en finas láminas, macerada con mostaza, mayonesa y salsa Worcestshire y acompañarla con virutas de queso parmesano.

El nombre del plato se debe al interés del mismo Cipriani por la pintura italiana, en la que destacó

Vittorio Carpaccio, quien plasmaba en sus obras de forma peculiar el color rojo. Cipriani se inspiró en la similitud entre el color de los cuadros y su nueva receta.

Aunque el tipo de carpaccio más famoso se elabora con solomillo de buey, existen otros como de bacalao, de salmón, de gambas, de ternera... la intensidad y pureza de este plato lo define una materia prima de calidad y un buen aderezo.

Hay quien confunde el carpaccio con el steak tartar. Las preparaciones son distintas; en el caso del primero, se sirve en láminas y como aperitivo o entrante. Con el steak tartar la carne se desmenuza y se presenta como plato principal.

El carpaccio puede aportarte multitud de vitaminas y nutrientes: comer crudo permite conservar todas laspropiedades, vitaminas o minerales de los alimentos.

A pesar de su alto aporte de proteínas, tiene bajo valor energético lo que lo convierte en una excelente opción cuando se quiere controlar el peso y el porcentaje de grasa. Además, cuando se come crudo hay que masticar más, lo que conlleva mayor saciedad y mejor digestión de las comidas.

¡Cocina recargante-energizante!, y es que comer carpaccio, entre otras preparaciones en crudo, ofrece un increíble impulso en energía en pocos minutos.

La carne, el pescado o las verduras crudas favorecen una mejor calidad del sueño y mucho más vigor al despertar.

Ahorro en luz: Comer carpaccio significa que consumiremos menos electricidad, produciremos menos basura, utilizaremos menos jabón de lavar platos y menos tiempo: una situación en la que todos ganamos, incluso el planeta.

Foto. Blog Cocinando entre olivos

La experta cocinera Ana María Gutiérrez, autora del blog y del exitoso libro Cocinando entre olivos, nos da una receta de Carpaccio de vieiras.

Ingredientes:

5 vieiras con su coral congeladas

1 lima, ralladura y zumo

Aceite de oliva virgen extra con vainilla

Sal negra en escamas

Foto: Blog Cocinando entre Olivos

Elaboración:

-Sin descongelar las vieiras separamos el coral del cuerpo. Con un cuchillo afilado cortamos la carne blanca en láminas muy finas, al estar congelado lo podemos hacr sin problemas.

-Disponemos estas láminas en un plato, añadimos un poco del zumo de la lima y de la ralladura.

-Ponemos agua a hervir con sal, cuando comience a hervir añadimos los corales y cocemos un par de minutos.

-Si hay alguna membrana la retiramos y picamos muy fino.

-Añadimos el aceite de oliva virgen extra con vainilla y un poco de sal, he utilizado unas escamas de sal negra por darle color.

-Lo vertemos por encima y listo...un plato delicioso y con una presencia increble