La dieta vegetariana (controlada), buena para el corazón

Así lo afirma la revista 'Circulation', de la Asociación Americana del Corazón.

  • Las dietas vegetariana deberán ir siempre acompañadas de control nutricional y médico
    Las dietas vegetariana deberán ir siempre acompañadas de control nutricional y médico
Madrid.

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25 de febrero de 2018. 12:14h

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Madrid. 26/2/2018

Una dieta lacto-ovo-vegetariana, que incluya huevos y lácteos, pero excluye carne y pescado, y una dieta mediterránea probablemente sean igualmente efectivas para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca y el accidente cerebrovascular, según una nueva investigación que se publica en la revista 'Circulation', de la Asociación Americana del Corazón.

Estudios previos por separado han demostrado que una dieta mediterránea reduce ciertos factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, al igual que una dieta vegetariana; sin embargo este análisis comparó los efectos de los dos patrones de alimentación.

Los autores explican que querían evaluar si el cambio a una dieta lacto-ovo-vegetariana también sería saludable para el corazón en personas acostumbradas a comer carne y pescado. "Para evaluar mejor este problema, decidimos comparar una dieta lacto-ovo-vegetariana con una dieta mediterránea en el mismo grupo de personas", relata el autor principal Francesco Sofi, profesor de Nutrición Clínica en la Universidad de Florencia y el Hospital Universitario Careggi, en Italia.

Una baja el colesterol y la otra los triglicéridos

El estudio incluyó a 107 participantes sanos, pero con sobrepeso, de entre 18 y 75 años, que fueron asignados aleatoriamente a seguir durante tres meses una dieta vegetariana baja en calorías, que incluía lácteos y huevos, o una dieta mediterránea baja en calorías durante tres meses. La dieta mediterránea incluía aves de corral, pescado y algunas carnes rojas, así como frutas, verduras, frijoles y granos integrales. Después de tres meses, los participantes cambiaron las dietas y la mayoría de los participantes pudieron mantenerse en ambas. Los científicos encontraron que los participantes en cualquiera de los regímenes alimenticios perdieron alrededor de un kilo y medio de grasa corporal; alrededor de de 1,8 de peso en general; y experimentaron el mismo cambio en el índice de masa corporal, una medida de peso en relación con la altura.

Los autores dicen que detectaron dos diferencias entre las dietas que pueden ser notables. La dieta vegetariana fue más efectiva para reducir el colesterol LDL (el "malo"), mientras que la dieta mediterránea produjo una mayor reducción en los triglicéridos, cuyos niveles elevados aumentan el riesgo de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular.

Aun así, "el mensaje de nuestro estudio es que una dieta baja en calorías lacto-ovo-vegetariana puede ayudar a los pacientes a reducir el riesgo cardiovascular casi igual que una dieta mediterránea baja en calorías -apunta Sofi-. Las personas tienen más de una opción para una dieta saludable para el corazón".

Ventajas de una dieta vegetariana

Las dietas vegetarianas tienen, como casi todos los estilos de alimentación, sus ventajas y sus inconvenientes. Dentro de las primeras se encuentra la posibilidad de bajar de peso aunque no siempre es así ya que un vegetariano se puede alimentar igual de mal que otro que no lo sea si incluye alimentos procesados en la dieta tipo galletas, pan de molde, patatas fritas...sin embargo si su modo de cocinar los alimentos prefiere la plancha a la sartén o incluso al vapor, el nivel de calorías consumidas baja considerablemente.

Otra ventaja es la nutrición saludable. Si bien eliminar el pescado, especialmente el azul, no aporta mejorías en la dieta, sí lo hace eliminar la carne, especialmente el consumo de la roja ya que una dieta sin este alimento permite más espacio y protagonismo a otros alimentados como frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, tofu, frutos secos y semillas que aportan vitaminas, minerales, fibra y proteínas vegetales y proporcionan una nutrición más saludable al estar libres de grasas y colesterol como las que aporta la carne.

Quizás la mejor ventaja que aporta esta dieta es la reducción de enfermedades. Excluir la carne de la dieta diaria reduce de manera drástica la cantidad de grasas saturadas y trans que consumimos. Sin embargo las proteínas vegetales poseen grasas saludables que hace que los que siguen este tipo de dieta tengan menor presión arterial así como mejores resultados en sus analíticas de colesterol. Por supuesto sus niveles de riesgo de cáncer, diabetes y enfermedades coronarias, disminuyen si en el resto de sus hábitos llevan una vida saludable.

Inconvenientes de una dieta vegetariana

El problema que todos los vegetarianos presentan si no llevan un control exhaustivo de sus analíticas es la falta de determinados nutrientes que son básicos. Entre ellos el hierro, la vitamina B12 y D.

La carne es rica en hierro, especialmente la roja por lo tanto un vegetariano deberá reforzar en su dieta aquellos alimentos que lo contengan y, si es necesario tomar hierro en pastillas algo que no siempre es recomendable ya que provoca estreñimiento y, además su uso continuado no está demostrado que sea bueno. Por lo tanto debe reforzar en crucíferas, verduras de hoja verde o vitamina C (preferiblemente frutas enteras como naranjas, mandarinas, kiwis, limones y pomelos) La ingesta diaria recomendada de hierro para un adulto es de 14 mg.

En cuanto a la vitamina D y B12, ambas son muy importantes porque de ellas depende, por ejemplo, estar nutrido o no o tener una buena absorción del calcio. Lo ideal es, para reforzar, tomar un mínimo de treinta minutos de sol al día lo que no siempre es posible, dependiendo de donde vivas. El aguacate tomado en ayunas es una idea muy saludable de desayuno ya que no solo aporta vitamina D sino que es una fuente de grasas saludables muy buenas, rico en Omega 3. Los cereales fortificados son también una gran fuente así como las algas o la levadura de cerveza.

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