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Lifting facial y cervical, rejuvenecer con expresividad

Ya no se llevan esas caras hiératicas que no transmiten nada más que han pasado por quirófano

Se mire hacia donde se mire, es evidente que las redes sociales están esculpiendo un mundo nuevo. Y la cirugía estética no es ajena a esa transformación. Por ejemplo, se calcula que la moda de los selfies ha aumentado un 10% el número de intervenciones de cirugías faciales...

Se mire hacia donde se mire, es evidente que las redes sociales están esculpiendo un mundo nuevo. Y la cirugía estética no es ajena a esa transformación. Por ejemplo, se calcula que la moda de los selfies ha aumentado un 10% el número de intervenciones de cirugías faciales... buena parte de las cuales corresponden a procedimientos de lifting (ritidoplastia) facial y cervical. Esta doble intervención debe su nombre a que combina lifting facial en cara y cervicales, de forma que el cuello se interviene también quirúrgicamente mediante bisturí y suturas -en lo que se conoce como necklift-. Toda una novedad si tenemos en cuenta que, hasta fechas muy recientes, esta intervención se realizaba, exclusivamente, por liposucción. Y es que las técnicas de lifting, como casi todo en la vida, han evolucionado. Se ha pasado de tensar sólo a nivel de piel, a tensar, también, el sistema profundo de los músculos. ¿El resultado? Ya no se realizan aquellos liftings extremos de los años 80 y 90 del pasado siglo, cuando la persona intervenida acababa teniendo una cara que parecía literalmente planchada. No hay más que recordar ejemplos como los de la actriz Bo Derek.

Descolgamiento y esqueletización facial

No hay una única y exclusiva razón. El doctor Carlos Gullón Cabrero es especialista en cirugías de lifting o estiramiento facial. Este cirujano plástico explica que, “en realidad, existen diversos elementos y causas que hacen que la piel vaya perdiendo textura y grosor, lo que acaba traduciéndose, inevitablemente, en adelgazamiento cutáneo y aparición de arrugas. Uno de estos factores es el llamado inexorable paso del tiempo. Sin embargo, también está la herencia genética, una mala dieta, el consumo de alcohol y tabaco. Por poner sólo algunos ejemplos”.

Al final, sea por una o por otra razón, uno, al mirarse al espejo cada mañana, nota como los pliegues de boca y nariz son cada vez más marcados y profundos; el perfilado de la comisura de los labios y la punta de la nariz se desvanece; el ovalo facial pierde su dibujo; la mandíbula tiende a menguar en definición; el cuello se vuelve flácido; surgen bolsas entorno a los párpados; los ojos empiezan a mirar ligeramente hacia abajo, lo que hará que uno parezca, permanente, triste o malhumorado...

En suma, que más que la aparición de una arruga nueva, aquí y allá, de lo que realmente se trata es de que los años van difuminando nuestros rasgos faciales. Esto es debido, detalla el doctor Gullón “a que músculos, ligamentos retenedores y huesos van perdiendo solidez, por lo que el conjunto de nuestras facciones tiende a caerse. Una consecuencia muy visible de todo esto es el comienzo de un proceso de progresivo agrandamiento de los orificios naturales de la cara”. En otras palabras: las órbitas de los ojos van aumentando de tamaño, al tiempo que los pómulos se van aplanando. Por si fuera poco, y en paralelo a todo esto, la grasa de la piel se va atrofiando y decayendo hacia más zonas más bajas.

¿La solución? El lifting facial cervical

Así es. El cirujano plástico doctor Ramón Calderón Nájera es el presidente de SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética). Por su amplia experiencia en la aplicación de esta técnica quirúrgica, asegura que “un lifting facial cervical permite actuar sobre las zonas afectadas, recolocando, a la vez, piel, grasa y músculo. Se actúa, principalmente, sobre lo que los cirujanos plásticos denominan triángulo de la belleza... esto es, la zona de la cara que queda limitada por los pómulos y el mentón”. El problema a solucionar ocurre cuando las proporciones del triángulo se invierten. Es en este caso cuando la cara comienza a mostrar un aspecto envejecido. ¿Qué lo provoca? En palabras del doctor Calderón “el envejecimiento del rostro se hace más evidente cuando la zona de los pómulos pierde grasa –reducción de volumen en el tercio medio del rostro- y se acumula en las zonas inferiores –crecimiento de volumen en el tercio inferior-. La importancia de actuar sobre esta área está en que permite, al cirujano plástico, recuperar las proporciones armoniosas de una cara, aquellas que, en definitiva, aportan equilibrio al conjunto de las facciones”.

Volvamos a la fotografía de Bo Derek. ¿La tenemos en mente? Pues eso es lo que no ocurrirá si el lifting facial cervical está bien hecho. Nadie notará nada, puesto que se consigue rejuvenecer sin modificar la naturalidad del rostro. Por esto lo más normal es que a la persona recién intervenida de un lifting cervical y facial, más que preguntarle por el típico ¿qué te has hecho? simplemente le digan: que bien te veo, que descansado y relajado estás... pero nunca ¿te has hecho un lifting? o ¿de qué te has operado? Esto es así porque, no se trata, en absoluto, de modificar la expresión facial de la persona. Simplemente, se recupera, en la medida de lo posible, la que se tuvo y poder disfrutar, así, de un aspecto más juvenil y vital.

Mejor a los 50/60 que a los 70/80

Es cierto que cada persona envejece a un ritmo distinto y ese ritmo, a menudo, poco tiene que ver con la fecha de nacimiento que aparece en su DNI. El cirujano Ramón Calderón aconseja que “a la hora de decidir cuándo es mejor practicarse un lifting facial y cervical, la mejor edad suele ser en torno a los 55 años, cuando la piel aún conserva un buen nivel de elasticidad. Por otro lado, cada vez son más frecuentes los denominados liftings de mantenimiento. Estos suelen hacérselos personas de entre 40 y 45 años, que buscan tanto corregir los primeros síntomas de flacidez como aplicarse un efecto preventivo antienvejecimiento”.

Uno no tiene que esperar a jubilarse

En cualquier caso, cada vez tiene que preocupar menos tener que combinar una agenda profesional activa y el tiempo de recuperación de una operación de lifting facial y cervical. Esto es así porque, en general, en muchas intervenciones de cirugía plástica, cada vez se utilizan métodos menos invasivos. En opinión del doctor Carlos Gullón “tras un lifting facial cervical, en poco más de una semana la persona podrá volver a llevar una vida normal... con las cicatrices estratégicamente disimuladas detrás de las orejas o en la línea de nacimiento del cabello. De esta manera, en poco tiempo las huellas de la intervención serán prácticamente imperceptibles”.

¿La última innovación? El minilifting o lifting MACS

Para el cirujano plástico Carlos Gullón la última revolución en este campo ha llegado con el minilifting MACS. “Es un procedimiento de estiramiento y elevación facial que permite, a través de una cirugía poco invasiva y una incisión corta y escondida, un reposicionamiento de los tejidos de la cara, que conlleva un rejuvenecimiento facial”. Se conoce como Lifting MACS que es la abreviatura de Minimal Access Cranial Suspension (lifting de suspensión craneal de acceso mínimo), o lifting facial de incisión corta, mínima disección y rápida recuperación. Para el doctor Gullón, “con esta cirugía podemos devolver a la línea mandibular su definición original, al tiempo que atenuamos las llamadas líneas de marioneta, los surcos entre la mejilla y el labio superior, y la flacidez de los tejidos faciales”.