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Si tiras menos comida a la basura (que no está en mal estado) ahorrarás mucho más

La falta de planificación y desconocer el etiquetado nos hace despercidiar alimentos y dinero

  • Lo ideal es comprar poco a poco los productos perecederos
    Lo ideal es comprar poco a poco los productos perecederos
Madrid.

Tiempo de lectura 8 min.

22 de mayo de 2018. 18:07h

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larazon.es.  Madrid. 23/5/2018

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¿Sabías que en España se tiran a la basura, cada semana, 25 millones de kilos de comida según un estudio del Ministerio de Agricultura? ¿Y que la FAO estima que en el mundo se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos al año? Con estas cifras, no es de extrañar que se extienda la necesidad de trabajar para concienciarnos sobre cómo aprovechar mejor los recursos de los que disponemos. Compass Group, la mayor empresa de servicios de alimentación del mundo, ha puesto en marcha en 30 países, entre ellos España, el proyecto Stop Food Waste Day para sensibilizar a sus comensales, empleados y entorno sobre este problema y difundir buenos hábitos que podemos aplicar tanto en el hogar como fuera de él.

En línea con esta iniciativa, desde Compass Group proponen diez consejos basados en la filosofía de las tres R -Reduce, Reutiliza y Recicla- para que, en casa, apliquemos prácticas que consigan que reduzcamos la cantidad de desperdicio alimentario que generamos. Un decálogo muy útil para que inculquemos a toda la familia que no hay que comprar en exceso, no hay que malgastar, que casi todos los alimentos pueden tener una “segunda vida” y que, además de contribuir a la sostenibilidad de todo el planeta, si no desperdiciamos la comida ayudamos a mejorar la economía familiar reduciendo el gasto en la compra mensual:

1. Planifica el menú: la gran mayoría de hogares tira comida a la basura por falta de planificación. Si diseñas un menú semanal en el que aproveches todos los que tienes disponibles en casa y favoreces el uso de alimentos de temporada evitarás que estos se echen a perder y, además, comerás rico y variado.

2. Apunta tus recetas y consumos estimados: hacer una estimación de cuantos alimentos se consumen en tu unidad familiar-por plato o por semana- es importante para evitar la generación de sobras por alimentos no consumidos o su retirada porque se haya superado la fecha de caducidad.

3. Haz la lista de la compra: planifica mejor tus visitas al súper, haz una lista y compra teniendo en cuenta lo que tienes en casa, el menú planificado semanal, los consumos estimados en tu unidad familiar y la fecha de caducidad de los alimentos que vayas a comprar. Si no sois muchos, evita comprar alimentos perecederos en grandes cantidades: es mejor acercarse al mercado semanalmente a por fruta o verdura que tener que tirar porque se ha echado a perder antes de cocinarlas.

4. Comprueba en el supermercado las fechas de caducidad, el tamaño de los envases, las condiciones de conservación y vida útil de los alimentos una vez abiertos: en especial, de aquellos que sean de menor consumo en tu hogar, los más perecederos, y de los que, una vez abiertos, tengan una “vida útil”corta. Por ejemplo, la mayonesa en formato grande pueda tener un coste por peso menor, pero, si el consumo de este alimento en tu casa es muy residual y la vida útil tras su apertura es corta, es probable que debas desechar este producto antes de que se haya consumido del todo. En este caso, sería más recomendable comprar un tamaño de envase pequeño o en formato individual.

5. Congela los alimentos en el hogar, pero teniendo en cuenta estos pequeños consejos:

· Los alimentos no deben haber perdido la cadena de calor o de frío.

· No se ha superado la fecha de caducidad o consumo preferente.

· Es mejor congelar en paquetes pequeños, bien protegidos, para evitar las quemaduras por frío y poder sacar del congelador según necesidad.

· Los alimentos cuando se congelen aún deben mantener las características organolépticas originales (color, olor, sabor).

· Llevar un listado de los alimentos congelados, que puede estar expuesto en el frigorífico, y que incluya, por ejemplo, alimento, fecha, cantidad. Además, poner una pegatina en el paquete con el producto y la fecha. Esto ayuda a que los alimentos no se olviden en el congelador, y a poder tener “a mano”un listado con todos los congelados para que sean tenidos en cuenta en la planificación del menú semanal y en la lista de la compra.

· El tiempo de conservación depende del número de estrellas del frigorífico:

· Frigoríficos sin indicación de estrellas: la conservación de los alimentos ya congelados es de tres días. NO se recomienda utilizar este equipo para congelar.

· Una estrella (*): alcanzan la temperatura de -6º C y pueden conservarse alimentos ya congelados una semana.

· Dos estrellas (**): alcanzan hasta -12º C y conservan los alimentos ya congelados hasta 15 días.

· Tres estrellas (***): alcanzan la temperatura de -18º C y pueden mantener los alimentos ya congelados hasta tres meses.

· Cuatro estrellas (****): alcanzan temperaturas inferiores a -18º C y mantienen los alimentos ya congelados hasta un año. Son los únicos apropiados para congelar productos frescos o cocinados en casa

6. Cuidado con los alimentos más perecederos: Cuando vayas al supermercado, deja la compra de la carne y el pescado para el último lugar y utiliza bolsas térmicas para conservarlos hasta llegar a casa. Nada más llegar, introduce primero los alimentos refrigerados en la zona más fría del frigorífico protegidos. Si no están envasados (con la explicación de las condiciones de uso y fecha de caducidad) deberían ser usados en el día o día posterior como máximo, salvo que se pretendan congelar. En este caso, la congelación debe realizarse cuanto antes. Si es posible, el mismo día de la compra.

7. Ordena tu despensa: en la industria alimentaria se utiliza la terminología FIFO (First In First Out). Dicho de otro modo, ordenar los alimentos en las estanterías según categoría y fecha de caducidad, colocando delante los que antes vayan a caducar.

8. No compres en exceso: tener pocos alimentos almacenados tiene sus ventajas. Hay una mayor rotación, se pueden mantener limpios los estantes más fácilmente, evitamos gastar más de lo necesario y tener que tirar alimentos que se vayan a caducar.

9. No todo es el aspecto: un remojo rápido en agua helada durante cinco o diez minutos puede hacer revivir las verduras algo marchitas. Si no puedes aprovecharlas para elaborar ensaladas o comerlas simplemente cocidas, pueden utilizarse para elaborar sofritos, salsas. Los plátanos pueden presentar motas negras o un aspecto externo amarronado. Pese a ello, pueden estar en perfectas condiciones para comerlos. Si en su interior presentaran algunas partes blandas, siempre puedes cortarlas y aprovechar el resto. Si no, también se pueden aprovechar para hacer bizcochos o macedonias. Este consejo es extensible al resto de frutas.

10. Recetas de la abuela: existen innumerables recetas que permiten aprovechar en el hogar muchos alimentos, a los que se les puede dar todavía una segunda oportunidad. Cremas de verduras, sopas de ajo, croquetas, empanadas, empanadillas, canelones, revueltos de verdura, tortillas, pudin, pasteles, ropa vieja, cremas de legumbres y un largo etcétera. Estas recetas las puedes encontrar fácilmente en internet y en libros específicos publicados.

Como puedes ver, solo se necesita un poco de planificación para evitar desperdiciar comida y, en consecuencia, dinero. Puede que al principio cueste adaptarse y resulte tedioso, pero una vez se incorpora a tu día a día, este método se convertirá en una tarea rutinaria que llevar a cabo sin darse cuenta.

Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es “Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles” y han fijado como meta, de aquí al año 2030, “lograr reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro”.

Todos podemos aportar nuestro granito de arena a esta causa y es muy positivo concienciar a mayores y niños para que den este paso. Tal vez no podamos cumplir al 100% los diez consejos para evitar el desperdicio alimentario, pero siguiendo la mayoría de estas propuestas conseguiremos generar un cambio cultural y hacer que exista una mayor sensibilización con respecto al medioambiente, su desarrollo y su futuro.

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