Los cocineros piden reabrir sus restaurantes de una manera escalonada, organizada y segura

La asociación Euro-Toques lanza un comunicado ilustrado con un vídeo, que reúne las peticiones de Andoni Luis Aduriz, Joan Roca y Elena Arzak, entre otros

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Los miembros de la Junta Directiva de Euro-Toques, asociación presidida por Andoni Luis Aduriz, que reúne casi un millar de cocineros y cocineras en nuestro país, han pedido al gobierno e instituciones la misma empatía que ellos han demostrado desde que se decretaron las primeras medidas para frenar la propagación de este terrible virus. En un ejercicio de responsabilidad, la mayoría de ellos apagaron los fogones de su restaurante incluso antes de que se decretara el estado de alarma: “Y somos conscientes de que, probablemente, también seremos los últimos en abrir nuestros negocios e incorporarnos a nuestros trabajos y de que cuando esto suceda nada volverá a ser como antes”, escriben en un comunicado acompañado de un vídeo en el que participan, además del cocinero y propietario de Mugaritz, Ferrán Adrià, Joan Roca, Ángel León, Joaquín Felipe, Maca de Castro y Elena Arzak, entre otros.

Este es el motivo por el que están diseñando herramientas para compartir experiencias y arroparse unos a otros durante esta crisis: “Estamos intentando adelantarnos al futuro, buscando precedentes en otros países con el fin de paliar los efectos del virus una vez pasen las fases más graves”, continúa el escrito. Prácticamente, todo el sector está inmerso en expedientes de regulación de empleo: “Unos compañeros se ven en el paro mientras otros negocian con proveedores, arrendadores y bancos para tratar de resistir y fabricar un horizonte de confianza en esta compleja situación”.

Asimismo, reconocen lo difícil que está siendo para todas las administraciones gestionar esta crisis en un entorno tan cambiante, con tantas víctimas y tan imprevisible: “Sabemos que lo primero ahora debe ser atender a los contagiados y dotar de las condiciones laborales y sanitarias adecuadas a cuantos trabajan en primera línea de esta batalla”. Sin embargo, demandan al gobierno e instituciones esa misma empatía que ellos derrochan. Desean una cercanía durante este difícil proceso y apelan “a la mayor rigurosidad y coordinación posible en cuanto a las informaciones que se trasladen a la opinión pública, evitando así una mayor incertidumbre”. En definitiva, lo que exigen es una incorporación al sector productivo de manera escalonada, organizada y diligente para ayudar en la difusión de las medidas necesarias”, que nos permitan la pronta apertura de nuestros establecimientos con todas las garantías. Y, para ello, apelamos a la responsabilidad de todos”.

Por último, se dirigen a todas las personas que forman los casi 280.000 restaurantes de nuestro país: “Nos aflige la impotencia de no poder hacer lo que más nos gusta y la incertidumbre de no saber siquiera cuándo podremos volver a hacerlo. Pero tenemos con nosotros la certeza de saber que compartimos el oficio más bonito del mundo: cocinar”.