
Virginia Giuffre
El precio del silencio: quién pagó el acuerdo millonario del príncipe Andrés
Fondos privados, préstamos familiares y una contribución benéfica: las claves del pacto que evitó el juicio en Estados Unidos

Cuando en 2022 el príncipe Andrés selló un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre para evitar un juicio civil en Estados Unidos, la cifra estimada -alrededor de 12 millones de libras esterlinas, más de 16 millones de dólares- fue solo la primera sacudida. La segunda, quizá más incómoda para la monarquía británica, fue la pregunta inevitable: ¿de dónde salió el dinero?
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Tanto el Palacio de Buckingham como el Tesoro británico se apresuraron a subrayar un punto clave: no se utilizó dinero público. Es decir, ningún fondo procedente de los contribuyentes financió el acuerdo. El pago -que incluyó una suma directa para Giuffre y una donación sustancial a una organización benéfica de apoyo a víctimas de abuso sexual- se articuló, según diversas informaciones, exclusivamente a través de recursos privados de la familia real.
Patrimonio privado
La mayor contribución habría provenido de Isabel II. La difunta monarca, según medios británicos como The Telegraph o Daily Mail, habría aportado cerca de 7 millones de libras a través del Ducado de Lancaster, el patrimonio privado del soberano. Otra parte significativa -alrededor de 3 millones- se habría cubierto con fondos procedentes de la herencia del Príncipe Felipe.

El entonces príncipe Carlos, hoy Carlos III, también habría intervenido. Algunas publicaciones, como The Sun, apuntaron a un préstamo cercano a 1,5 millones de libras para su hermano menor, una ayuda que, según esos mismos informes, Andrés esperaba devolver tras la venta de su chalet en Verbier, Suiza, propiedad que compartía con su exesposa Sarah Ferguson. Sin embargo, la operación inmobiliaria -valorada en unos 20 millones de dólares y adquirida en su día mediante hipoteca- arrastraba deudas pendientes.
Las finanzas del exduque de York siempre han sido opacas. Desde que abandonó sus funciones oficiales en 2019, tras la polémica entrevista concedida a la BBC en la que intentó desvincularse de Jeffrey Epstein, dejó de percibir fondos públicos. Se sabe que recibe una pensión anual de la Marina Real -unos 40.000 dólares- y que contaba con un estipendio privado de la reina, estimado en 330.000 dólares anuales.
Lo que ahora vuelve a situar el foco sobre el caso son los informes recientes (2025-2026) que apuntan a que el príncipe Andrés no habría devuelto aún el dinero prestado por su familia para afrontar el acuerdo. Los términos exactos del pacto permanecen confidenciales, así como la cifra final abonada. El objetivo, en cualquier caso, fue claro: evitar un juicio público y cerrar el caso sin admisión de responsabilidad.
En la monarquía más observada del mundo, el coste reputacional rara vez se mide en libras. Pero esta vez, también tuvo precio.
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