
Robert F. Kennedy Jr.
Robert F. Kennedy Jr dice que solía esnifar cocaína en el inodoro: "No le temo a ningún germen"
El actual secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos volvió a repasar en un podcast su pasado con las drogas y el alcohol

Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, volvió a hablar abiertamente sobre su pasado con las drogas y el alcohol, un tema que ha abordado en numerosas ocasiones a lo largo de su vida pública. En el pódcast This Past Weekend de Theo Von, Kennedy recordó episodios extremos de su adicción, incluyendo que llegó a esnifar cocaína de asientos de inodoro en los peores momentos de su consumo.
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Kennedy explicó que lleva 43 años sobrio, pero que su recuperación depende de asistir a reuniones diarias. Durante la pandemia, cuando los encuentros presenciales se suspendieron, él y otros miembros formaron un grupo “pirata” que seguía reuniéndose en persona.
El político dijo que nunca dudó en seguir asistiendo a reuniones pese al COVID-19: “No me da miedo un germen. Solía esnifar cocaína de asientos de inodoro”. Añadió que, sin tratamiento constante, su adicción podría haber acabado con su vida.
Kennedy destacó que la clave de su sobriedad es la responsabilidad diaria y el apoyo mutuo: “Ayudar a otra persona es la salsa secreta de las reuniones. Eso nos mantiene sobrios.” Durante su campaña presidencial en 2024, Kennedy ya había contado que las drogas, en particular los opioides y la heroína, lo ayudaron a concentrarse en la escuela cuando era joven. “Iba muy mal en la escuela hasta que empecé a consumir narcóticos. Entonces fui el primero de la clase", señaló. También dijo que, si la heroína “siguiera funcionando”, seguiría consumiéndola.
El origen de su adicción: el trauma tras el asesinato de su padre
Kennedy ha explicado que su adicción comenzó tras el asesinato de su padre, Robert F. Kennedy Sr., en 1968. Según USA Today, su primer consumo fue LSD en una fiesta, seguido de opioides y metanfetamina cristalina. “Tomé una línea de crystal meth y todos mis problemas desaparecieron", dijo. Al final del verano, ya estaba inyectándose heroína, su droga principal durante 14 años.
Kennedy se volvió sobrio en 1983 tras ser arrestado por posesión de heroína en un vuelo hacia Minnesota. Ha dicho que ese episodio fue “lo mejor que podía haberle pasado”, porque lo obligó a entrar en tratamiento. En 2025, durante el Rx and Illicit Drug Summit en Nashville, ya como secretario de Salud, Kennedy afirmó que la única forma de mantenerse sobrio es asumir responsabilidad por sus acciones cada día.
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