Kyril de Bulgaria: «Estoy muy feliz de no ser rey»

Veranea en Mallorca desde que tiene uso de razón, primero con sus primos (el actual Rey Felipe y las infantas Elena y Cristina) en el Palacio de Marivent y, posteriormente, en su casa de Porreras.

Premio "Mallorquines de Verano"a Kyril de Bulgaria / Foto: Alberto R. Roldan
Premio "Mallorquines de Verano"a Kyril de Bulgaria / Foto: Alberto R. Roldan

Veranea en Mallorca desde que tiene uso de razón, primero con sus primos (el actual Rey Felipe y las infantas Elena y Cristina) en el Palacio de Marivent y, posteriormente, en su casa de Porreras.

Kyril es físico de formación y financiero «para ganar dinero», porque lo que más le gusta son las leyes que mueven el Universo. Veranea en Mallorca desde que tiene uso de razón, primero con sus primos (el actual Rey Felipe y las infantas Elena y Cristina) en el Palacio de Marivent y, posteriormente, en su casa de Porreras, donde han crecido los tres hijos del matrimonio que tuvo con Rosario Nadal, de la que está divorciado.

Para recoger su Premio de Mallorquín del Verano de manos de Toni Ferrer, presidente de la asociación que lo otorga y director del hotel GPRO Valparaíso Palace, donde se celebra la cena homenaje, Kyril de Bulgaria viene acompañado de su novia, Katharine Butler, con la que lleva saliendo un año y medio. Se conocieron en Londres, gracias a un amigo común que los presentó.
–Su familia da nombre al libro del quién es quién de la realeza.
Sí, es verdad. El apellido nuestro, Gotha, efectivamente es el que hace no sé cuántos siglos dio origen a lo que es la catalogación de familias, antes de Google y de todo esto, pues para tener una referencia del quién es quién de las familias reales se empezó a escribir el Gotha.
–¿Son ustedes los más antiguos de la realeza europea?
–No, yo creo que más antiguo que los Saxe Coburg son los Saboya de mi abuela. Son dos apellidos que se remontan muchísimo documentadamente porque todos descendemos de gente, pero en nuestro caso, que esté documentado, consta que somos de los más antiguos.
–¿Y con todo este antiguo bagaje, con méritos de sobra, no le apena no ser rey?
–No. Yo, que tengo muchísimo respeto hacia la Monarquía y considero que es una institución que añade mucho valor, honestamente estoy muy feliz no siendo rey. Además, en mi caso, le habría tocado a mi hermano mayor y a sus hijos antes que a mí. Pero en esta situación de República en Bulgaria no me molesta en absoluto no ser rey.
–Su padre, el rey Simeón, contradictoriamente fue presidente de una República.
–Sí, exacto, porque le tienen mucho cariño y, constitucionalmente, la única forma que tenían de tenerle como Jefe de Gobierno era como primer ministro. Significó una muestra de cariño y él estaba feliz por poder hacer algo por su país y a nosotros en Bulgaria nos estiman.
–A pesar de no haber nacido en Bulgaria, ¿no han perdido las raíces búlgaras?
–No, y además nosotros somos muy queridos porque a mi abuelo, que murió cuando la guerra, se le recuerda con bastante cariño y de alguna manera se nos sigue acogiendo muy bien gracias al recuerdo que queda de él, que debía de ser una persona muy especial y muy valorada.
–¿Qué costumbres le quedan de Bulgaria?
–Me encanta el folclore búlgaro y también el aprecio que sienten hacia la gente con conocimiento académico e intelectual. Es decir, que en una reunión o recepción la persona que concitaría la atención sería el miembro de la Real Academia Española y no el cantante de «Operación Triunfo».

–¿Qué es lo que más le gusta de Mallorca?

–Todo. Nos encanta la naturaleza y la gente y hemos venido en verano, en invierno, en Navidades. Nos parece un sitio fantástico pues disfrutamos tanto de las playas como de la montaña o la comida.
–¿Su hija Mafalda es cantante?
–Posee bastante talento, canta muy bien, pero también trabaja muchísimo y le deseo muchísima suerte porque va por muy buen camino. El disco se lo recomiendo a todo el mundo.

–¿Aprovechará estos días para navegar con el Rey Felipe?

–No creo, pues vivimos en lugares diferentes en la isla y yo lo que practico sobre todo es windsurf. De ahí esas tradicionales fotos mías en verano.

Es que es uno de los hombres más admirados por su físico...

–Quizá recibir este premio de Mallorquines de Verano sea el paso previo para el de Mister Universo, mi siguiente meta con 55 años, aunque ya se me está pasando el arroz para el tema del bañador; sin embargo, mientras dure no me voy a quejar. Me cuido, hago deporte y también una tabla de abdominales.

–¿Qué significa recibir este premio?

–Un honor, ya que llevo toda la vida viniendo a esta isla, llena de recuerdos para mí.

No a todo el que pertenece a la familia del Rey parece gustarle la isla de Mallorca para veranear. Sin embargo, a la rama de la familia del rey Simeón de Bulgaria les encanta y tienen tantas anécdotas que Kyril nos concreta: «Empecé a navegar en Calanova con mis hermanos y mis primos. He pasado varios veranos en Marivent, después me independicé, terminé la universidad y comenzamos a alquilar casas hasta que en 1998 me compré una. Cuando a mis hijos les preguntan que de dónde son dicen que mallorquines, y es que realmente de lo único que han visto de España han sido los veranos en Mallorca y se hablan entre ellos en español, que es algo inusual porque han vivido siempre en Inglaterra. Mi hija Mafalda, a su vuelta de un campamento de verano en Estados Unidos me dijo: «Papá, he conocido a unas niñas de Madrid que me han dicho que hablo un español retro». La pobre hablaba un español de sus padres, no de niños de quince años».