El «Falcon Crest» de Vega-Sicilia

La guerra entre los herederos del imperio Eulen y las míticas bodegas: ¿la esposa joven, el mal consejero, o sólo una lucha de poder?

David Álvarez con una imagen de toda la familia
David Álvarez con una imagen de toda la familia

Un hombre de negocios hecho a sí mismo, siete hijos, un tercer matrimonio, un abismo de edad entre ellos, intereses, «manos negras», luchas de poder por un grupo de bodegas y, de fondo, un imperio empresarial con un volumen de negocio de1.338 millones de euros al año en plena crisis. Son algunas de las piezas que, como en la mítica serie televisiva «Falcon Crest», están sobre la mesa en el conflicto familiar que viven desde hace tres años entre David Álvarez, fundador del grupo Eulen, y cinco de sus hijos por el control del gigante que creó el empresario leonés.

El escenario de la batalla ha sido esta semana las bodegas Vega-Sicilia, emblema de Ribera del Duero. Los comunicados de ambas partes –el patriarca y dos de sus hijos y los cinco «díscolos», como han sido bautizados los hermanos restantes– han vuelto a sacar a la luz las disputas de una familia que, paradójicamente, nunca quiso estar bajo los focos.

La última escaramuza en el seno de los Álvarez viene derivada de la venta de las acciones que los cinco hijos tenían en Eulen (casi un 30% de la compañía) a El Enebro, sociedad patrimonial de la familia de la que los «díscolos» tienen el 70% y que es la empresa propietaria de la mítica Vega Sicilia, las cárnicas Valle del Esla y otras bodegas, incluso fuera de España, como las húngaras de Tokaj. Para David Álvarez y sus dos hijos «fieles», Jesús David y María José, esta venta de sus acciones a una sociedad que controlan mayoritariamente representa una maniobra «clandestinamente urdida» para dejar «vacías» las arcas de Vega- Sicilia.

En los tribunales

En una explicación algo simplificada, para el padre, los hijos empobrecen El Enebro –que compra las acciones de Eulen– y comprometen Vega-Sicilia, al ponerla como «prenda» en la operación. La otra parte argumenta que El Enebro adquiere las acciones de Eulen para no dejarlas en manos externas a la familia, no para lucrarse. Para complicar más la disputa familiar, en el Tribunal Supremo se dirimirá sobre los derechos políticos y económicos –que no la propiedad de El Enebro– de David Álvarez, pues éste donó sus acciones a todos sus hijos a cambio de esos derechos. La relación parece difícil de encauzar con tantos frentes abiertos, pero ¿qué subyace tras la ruptura? Los círculos cercanos a cada una de las partes implicadas apuntan a distintas explicaciones para el abismal distanciamiento entre padre y «díscolos» hijos.

Testarudo

David Álvarez es, como comentan empresarios de alto nivel, un hombre mayor –87 años– aunque con plenas facultades. Es cierto que es tozudo, recio, de firmes convicciones. Los cinco vástagos aseguran que cuando decidió dar el relevo en Eulen luego se inmiscuyó en decisiones estratégicas y en asuntos clave de la gestión. Empezaron los problemas. Pero personas cercanas al empresario leonés apuntan a la oposición de la mayor parte de los hijos al tercer matrimonio de Álvarez, con la que era su secretaria, Mayte, tres décadas menor que el fundador de Eulen. Algo que recuerda a otros casos recientes como el del presidente de Honor del Real Madrid, Alfredo Di Stefano.

Sin embargo, frente a la teoría de la «madrastra» –Álvarez enviudó en los ochenta de su primera esposa y madre de sus hijos y después se casó con otra secretaria, también fallecida–, amigos de los hijos «rebeldes» aseguran que la persona que está detrás de la «marginación» de los hijos en el grupo Eulen es la mano derecha de Álvarez, Santiago Carrero. No habría problema con la actual esposa, pues el régimen matrimonial es de separación de bienes. Sea como sea, ambos bandos parecen condenados a no entenderse.

El disgusto de la infidelidad de Emilio

En la discreción en la que se mueven David Jesús, MªJosé, Elvira, Marta, Emilio, Juan Carlos y Pablo hubo un punto de inflexión cuando Emilio Álvarez contrajo matrimonio con Paloma Segrelles (en la imagen) en 2007. Con 5 años de casados y dos gemelas, Emilio fue pillado «in fraganti» en 2012 con una mujer rubia en Valladolid. Además de para su esposa, el disgusto fue mayúsculo para su padre, al ver las revistas del corazón haciendo caja con la infidelidad. «Fue un golpe durísimo», dicen desde su entorno. Lógico, teniendo en cuenta que David Álvarez le dijo al chófer:«No pares, volvemos a casa» el día de la boda al ver fotógrafos apostados en la iglesia.

El detalle

EL ESCÁNDALO QUIEBRA SU SALUD

David Álvarez fundó el germen del gigante Eulen con Limpiezas El Sol allá por los años 60. En la década posterior diversificó sus servicios, incorporando la seguridad. Tiene carácter y fuerza, pero personas cercanas a la familia revelan que el aireo de las disputas familiares le está pasando factura y su salud se ha resentido bastante.