Mi «look» de la semana: Navidad de imaginación y color

Desde hace unas semanas no oigo oír hablar de otra cosa que de la tan esperada Navidad. Hasta tal punto que, a veces, puede llegar a cansar. Por eso creo importante enfatizar el verdadero significado de estas fechas, ya que de tanto pararnos en frivolidades, puede perderse su verdadero sentido. He de confesar que no soy una devota fan de esta época del año, aunque sí me gustan las emociones que pueden despertar en las personas, ya que éstas son el alma de la Navidad. En mi familia, mi hermana mayor creó la costumbre de llevar algo original a la cena de Nochebuena. Cualquier cosa vale: un sombrero o un broche, un vestido divertido, unos zapatos originales o diademas de renos para los niños. Sea lo que sea, la imaginación tenía que volar para crear sonrisas y buenos recuerdos. Aún me viene a la memoria aquel año que me planté una corona navideña en la cabeza ¡y mirad ahora lo mucho que se llevan las de tipo floral! Cada hogar celebra estas fechas con sus pequeñas tradiciones y en la nuestra el surrealismo y la fantasía son claves gracias al sentido del humor que mi madre nos ha inculcado siempre. Este año voy a pasar las fiestas muy lejos de casa. Estaré en Buenos Aires recordando a los míos. Pero aunque esté al otro lado del Océano, he decidido continuar con la tradición familiar, que es lo que importa al fin y al cabo. Para ello, qué mejor tendencia para evocar la originalidad que la diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada. Porque la Navidad está para hacer cosas distintas, para sonreír, para llenar de color la casa y de sonrisas a los que nos rodean pero, sobre todo, para ser felices. Este vestido azul con bolas de colores navideñas definitivamente rompe con lo establecido y sé que a mi familia le hubiera encantado que lo llevara. Así que, aunque sea virtualmente, aquí va mi conjunto navideño lleno de color, imaginación y alegría: ¡feliz Navidad a todos y no os olvidéis de ser siempre vosotros mismos porque los demás ya están cogidos!