Melania Trump acude sin sujetador al 4 de julio y la lluvia le juega una mala pasada

Un inesperado chaparrón atrajo las miradas sobre el vestido de la Primera Dama americana que no llevaba sujetador

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Melania Trump quizá ya no sabía cómo llamar la atención de su marido y de todo su país. Así que ni corta ni perezosa, la primera dama pensó en que quería ir cómoda a uno de los días más importantes para Estados Unidos y para el presidente: la celebración de la fiesta nacional del 4 de julio. Así que debajo de su flamante vestido blanco de Carolina Herrera valorado en 3.000 euros decidió no llevar sujetador y quizá abanderar el «Free the Nipple». Quiso la climatología que, creemos que inesperadamente y sin previo aviso, se puso a llover en Washington durante la subida al podio presidencial y todos los presentes pudieron ver cómo su vestido se transparentaba dejando entrever, sin usar mucho la imaginación, las medidas y forma de sus pechos y pezones.

No sabemos si la primera dama quiso sumarse a algún movimiento femenino de visualización del cuerpo femenino o simplemente falta de previsión, pero se erigió en protagonista por muchos esfuerzos que pusiera el presidente Trump en organizar el desfile más militar de los últimos años o preparar el discurso patriótico más exaltado de la década. Las redes sociales no tardaron en darse cuenta del detalle y empezaron los comentarios humorísticos sobre camisetas mojadas y todas las «pifias» que Melania ha ido haciendo desde que ocupa la Casa Blanca.