Ona Carbonell, arrepentida por su comentado error con los Reyes

La nadadora olímpica da su versión sobre su polémica con Felipe VI y Letizia

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Ona Carbonell no sabe donde meterse. Fue protagonista hace unos días después de convertirse en la nadadora con más medallas mundiales (23) en la historia de la natación sincronizada tras su éxito en el mundial de Gwangju (Corea del Sur), pero también copó titulares por la polémica ocasionada tras la recepción que tuvo con el rey Felipe VI y la reina Letizia en el Palacio de la Zarzuela, el 23 de julio.

La recepción real supuso un momento muy especial para ella, sin embargo, no pudo imaginarse todo el revuelo que iba a causar. La nadadora catalana no se dio cuenta del error de protocolo que cometió al saludar a los Reyes dándole dos besos en las mejillas a cada uno, por lo que Don Felipe y Doña Letizia reaccionaron de inmediato haciendo lo mismo. Este gesto generó un montón de críticas a través de las redes y, por ello, quiso aclararlo en su visita al plató de “Viva la vida”, donde fue preguntada por su lapsus.

“¡Fíjate la que se ha liado!”, dio pie, Terelu Campos. “Yo me fui de allí súper contenta y emocionada, y luego estoy con el móvil y de repente empiezo a ver y dije, madre mía...”. “¿Pero te lo explicaron antes o no?”, le preguntó el fotógrafo y colaborador Diego Arrabal haciendo referencia a cómo debía actuar al ser recibida por Sus Majestades. “No exactamente el saludo, sí cómo iba a suceder. Yo he estado con ellos varias veces y siempre les he dado un beso, entonces yo estaba nerviosa y no me dijeron exactamente, entonces yo super feliz, todo super guay, estuvo muy bien...”. “Pero al Rey se le ve muy natural”, añadió Sandra Barneda. “También porque ya nos conocíamos”, aseguró Ona.

Al preguntarle cómo es la reina Letizia, la nadadora confesó que: “Maravillosa”. “Súper cercanos los dos, les encanta el deporte. Siempre han mostrado muchísima admiración por los valores de todos los deportes, y siempre una cercanía y una amabilidad muy bonita. Yo me fui súper contenta, súper mona y de repente empecé a ver... y digo madre mía, lo siento... pero bueno”, contó con timidez.

Como ya ha demostrado en alguna ocasión, la olímpica puede llegar a ser muy obsesiva y está claro que, de momento, su mente no quiere dejar de reproducir ese momento de “tierra, trágrame” que se volvió viral.