Regreso a Liria por Navidad

Después de dos años sin acudir. Jacobo Fitz-James e Inka Martí se acercaron a cenar con la Duquesa en Nochebuena

Inka Martí saludando a los periodistas congregados en el Palacio de Liria
Inka Martí saludando a los periodistas congregados en el Palacio de Liria

El Palacio de Liria vuelve a rebosar felicidad e invitados. Durante la habitual cena que la Duquesa celebra junto a su familia esta vez no ha habido ausencias reseñables, o casi. El día de Nochebuena, en una noche lluviosa en Madrid, las puertas de la casa de Cayetana se abrieron para recibir a sus hijos –¿a todos? Sí, a todos– y a sus nietos. Cayetano Martínez de Irujo llegó en su propio coche acompañado de sus mellizos, Luis y Amina, pero sin Genoveva Casanova. Los comentarios de la Duquesa hace unas semanas sobre que «Genoveva y Cayetano están juntos, creo que se casarán» y que alimentaron la rumorología de momento no parecen ciertos, a juzgar por la ausencia de ella y los desmentidos hechos por ambos. Pero la aparición más sorpresiva, por inesperada, fue la de Jacobo Fitz-James Stuart junto a su esposa, Inka Martí. Ambos se mostraron distendidos e incluso bajaron la ventanilla del coche particular para saludar a la Prensa e intercambiar con ellos felicitaciones navideñas sin perder la sonrisa. Hace dos años que Liria no era testigo de una reunión en la que estuviera toda la familia, dado que Jacobo e Inka se habían distanciado de Cayetana después de que afirmara que su nuera es «muy mala persona y envidiosa» y le echara la culpa del deterioro de las relaciones con su hijo. Pero ya en marzo las aguas volvían a su cauce y Doña Cayetana aclaraba que «sí, estamos todos totalmente reconciliados. Está todo muy bien». Por ello también pudimos ver llegar en taxi a Jacobo Fitz-James junto a su mujer, Asela Pérez Becerril, y su hija Asela. El círculo cercano a la Duquesa de Alba asegura que nunca falta a la tradición y le gusta rodearse de sus hijos, nietos e incluso nueras o ex nueras en estas fechas. Tras la llegada de los familiares y antes de sentarse a cenar, acuden todos a la misa del gallo. Después, la cena transcurre con total tranquilidad. El mes de diciembre es uno de los más activos y la Duquesa lo pasa a caballo entre Madrid y Sevilla. La Nochebuena y la Navidad las dedica enteramente a la familia, y a partir del día 28 se traslada a la capital hispalense para pasar el año nuevo en compañía de dos parejas de íntimos amigos. Aún le queda pendiente un viaje fuera, pero ya será pasadas las fiestas.