Un PSC más catalanista e izquierdista

Hace pocos días, José Montilla decía en un acto del PSC que «del congreso de nuestro partido debe salir una dirección renovada, capaz de encontrar el equilibrio entre la experiencia acumulada y la sabia nueva».

Montilla aboga por una nueva dirección que combine experiencia y sabia nueva que Iceta podría encabezar
Montilla aboga por una nueva dirección que combine experiencia y sabia nueva que Iceta podría encabezar

Los deseos de Montilla tienen grandes posibilidades de convertirse en realidad porque hay una figura que está trabajando a fondo para que el congreso dé lugar a una nueva cúpula que represente un PSC que sea distinto sin desterrar a todos los pesos pesados de ahora. Un PSC que proyecte de forma más clara su catalanismo y su izquierdismo. Esta figura es Miquel Iceta. El portavoz de los socialistas catalanes se niega, de momento, a presentar abiertamente su candidatura a primer secretario porque dice que ahora es tiempo de debatir ideas y no de hablar de los protagonistas.

«Me estoy dedicando a los contenidos. He presentado una agenda para la renovación del PSC, he participado en la redacción de la ponencia marco del congreso y estoy contribuyendo al debate en las agrupaciones y en los consejos de federación, pero no tomaré ninguna decisión hasta más adelante», explica Miquel Iceta. Dirigentes veteranos como Joan Ferran le piden que dé «un paso adelante ya», pero Iceta prefiere seguir midiendo los tiempos y las fuerzas. Otro dirigente con una larga trayectoria en el PSC está convencido de que el portavoz de los socialistas acabará presentándose, pero añade que si Iceta llega a la conclusión de que su candidatura no reúne suficiente consenso dará un paso al lado para buscar otro papel en el congreso.

¿Renovación a fondo?
Domina en el PSC la idea de que lanzar la discusión sobre las personas es prácticamente de mal gusto y que debe aplazarse hasta después del verano, pero las quinielas son inevitables. Otro de los favoritos para liderar el partido es el alcalde de Lleida, Àngel Ros, a quien Iceta sondeó informalmente para formar un tándem. Pero Ros no comparte esa solución, aboga por una renovación a fondo del PSC y por sacar de la primera línea a Iceta y a José Zaragoza. El alcalde de Lleida representa, sobre todo, a los sensibilidades más catalanistas del PSC, aquellas que anidan en las provincias de Girona, Lleida y Tarragona.

Se inclina por un PSC moderado, afincado en el centro-izquierda, lo cual le quita la complicidad de varias corrientes internas que piden un discurso nítidamente progresista y de combate con el neoliberalismo. Las corrientes internas. La plataforma Nou Socialisme agrupa a cuadros del PSC que, en su mayoría, tienen entre 30 y 40 años. Una de ellas, la ex alcaldesa de Salt, Iolanda Pineda, explica que con el manifiesto que han lanzado pretenden profundizar en tres aspectos: «el debate interno, el giro a la izquierda y el catalanismo político». Preguntada por la nueva ejecutiva que debe surgir del próximo congreso, opina que debe ser «una dirección de síntesis, que sepa interpretar todas las sensibilidades del partido».

Pineda admite que Miquel Iceta tiene «una gran habilidad política» para buscar esta síntesis, aunque asegura desconocer sus intenciones. «Hay que preguntarle a él», zanja. Sobre la cuestión de si al PSC le conviene combinar la renovación con la experiencia, la joven dirigente dice, parafraseando al poeta J.V. Foix: «M'exalta el nou i m'enamora el vell». Hay otra corriente que también va a decir la suya en este congreso y es la de Nou Cicle, que agrupa a los obiolistas. El ex alcalde de Vilanova, Joan Ignasi Elena, se prepara para dar el salto y presentar su candidatura. El otro dirigente que medita dar un paso adelante es el alcalde de Terrassa, Pere Navarro. Uno de ellos será el próximo primer secretario.

El objetivo de no cerrar el congreso en falso
El PSC está en bajas horas. Ha sufrido dos derrotas dolorosas en las dos últimas citas electorales (autonómicas y municipales) y necesita que el congreso sea su revulsivo. La pregunta es si el partido está preparado para afrontar una renovación con garantías en el próximo otoño. «Creo que el partido quedará estable después del congreso. Hay condiciones para resolver de forma razonable la nueva dirección. Para la candidatura a las próximas autonómicas, no tanto, para eso habrá que esperar un poco más», opina el portavoz del PSC, Miquel Iceta. El dirigente socialista dice que ahora hay que dar el protagonismo a las agrupaciones del PSC y a toda la militancia. Sin embargo, movimientos surgidos de las redes sociales critican que el proceso de participación no es suficiente.

Denuncian que en el próximo congresos habrá 700 delegados, un 30 por ciento menos que en otros cónclaves del PSC, algo que interpretan como un intento de la dirección del partido con la finalidad de controlar el proceso de renovación. De lo que no hay duda es que los que participen tomarán decisiones de calado histórico porque, con toda probabilidad, el PSC querrá cambiar su protocolo de relaciones con el PSOE para tener voz propia en el Congreso de los Diputados, lo cual no significa que el PSC vaya a tener grupo parlamentario propio.