Los nazis siempre dan miedo

Es curioso que un cineasta español, de nombre Juan Carlos Claver, haya decidido que su nueva película la protagonicen un puñado de nazis espectrales con las intenciones más negras que el ala de un cuervo y que, en la otra punta de Europa, el noruego Tommy Wirkola haya decidido dedicarle la suya, que disfrutaremos desde el 6 de agosto, a otros tantos soldados pertenecientes al III Reich, con la diferencia de que éstos dan unos bocados tremendos y tienen un hambre infinita de carne humana. Pero, ya centrados en el caso de «Intrusos en Manasés», aclaremos que se trata de una película que transcurre en un pueblo abandonado, donde aterrizan un día Julia, famosa periodista de investigación obsesionada con descubrir fenómenos paranormales, y otros tres compañeros de fatigas para saber cómo y por qué en una fría noche de 1945 desaparecieron todos los habitantes de la localidad. Un poco de relajoBelén López, Armando del Río, Miguel Ángel Muñoz y Marina Gatell protagonizan un filme que, dice el director, confirma aquella vieja máxima de que «el terror combina muy bien con la comedia, porque me parece importante que el espectador sonría a veces para que le dé tiempo a relajarse». Y Claver añade que no se trata «de una producción sesuda, sino de una cinta que pretende resultar entretenida». Para, a renglón seguido, reconocer que antes «no creía en esas historias parasicológicas, pero los incidentes que sucedieron durante el rodaje me han hecho recapacitar. Se nos colgaron todos los discos duros (de sonido, montaje...), y en el doblaje se nos coló una frase en alemán que no había pronunciado nadie». Qué miedo. El mismo que siente Claver cuando recuerda que le costó estrenar la película dos años y medio «por la crisis en general y la de distribución en particular. Y maldita sea la hora en que España llegó hasta semifinales el mismo fin de semana en que estrenamos, arrastra tanta audiencia...». Pues no les digo ya nada con nuestro equipo, el domingo, en la final...