Carmen Polo pagaba al momento en Pertegaz por Jesús Mariñas

Carmen Polo en una imagen de archivo
Carmen Polo en una imagen de archivo

Esto sí que es memoria histórica y no la de Zapatero. Por eso me ha encantado coincidir con Dione Pertegaz, sobrina mayor del maestro nonagenario. El traje nupcial de Doña Letizia fue su última gran obra, homenaje a las flores de lis de la familia Borbón. Dione vestía una chaquetilla «tweed» grisácea, punteada de lentejuelas transparentes, firmada por Felipe Varela.Carmen Franco impactó por su eterna juventud, luciendo un conjunto de dos piezas y unos zapatos de medio tacón. Mientras ella se abstraía con los minuciosos Gobelinos de la embajada francesa, Dione evocaba su época como directora de la tienda que su tío Manolo tenía en Madrid: «La esposa de Franco se hacía allí casi todo lo de fiesta y una vez nos encargó un traje que iba combinado con un tocado de plumas de marabú. «Riquina –como me llamaba doña Carmen– ¿cuánto cuesta?» Le dí un precio que le pareció excesivo y lo rechazó. Yo me quedé con la historia y se lo comenté a mi tío: «Mándaselo con un tarjeta», me indicó. Lo hice, e inmediatamente recibí una llamada suya para agradecerme el detalle y explicarme que lo había enviado de vuelta con el mismo chófer: «No puedo aceptarlo''. Para que luego digan que era muy rata. Siempre traía el dinero en un monedero y pagaba sin rechistar. Lo hacía al momento y pedía la factura». Alucinaron quienes la oyeron describir la vivencia, desde el diseñador Juanjo Oliva hasta Beatriz de Orleans, que acudió con amigos para presentar su nueva escuela de diseño y «management» de moda. El acto unió a Sergi Arola con el ceremonioso Emilio, del restaurante Thai Gardens. Montesinos llegó desde Valencia y Tony Benítez, de Sevilla. Por su parte, Katia Guerrero y Julio Ayesa hablaban del bautizo del primer nieto de una amiga al que no les invitaron: «Será porque no tenemos pamela y no viajamos en pandilla».