Mónica Cruz hablará hoy del embarazo de Penélope por Jesús Mariñas

A esto se le llama oportunismo. Rosa Clará tuvo el ojo de fichar a Mónica Cruz como nueva imagen de su firma hasta septiembre de 2001. Sustituye a Jaidy Michel y Paula Echevarría como caras bonitas promotoras de Aire Barcelona, una de las líneas de la catalana que exporta moda nupcial a medio mundo y que pronto abre tiendas en Miami y México. La firma presenta hoy la nueva colección y hace debutar a la pequeña de las Cruz, una ocasión ideal para ponerla contra la pared porque el contrato la obliga a someterse «a cualquier tipo de interrogatorio». Y el día es óptimo y aprovechable para preguntarle por el embarazo de Penélope, ahora que ya es público y notorio. Aunque dado el físico desmadrado de la actriz, cuesta creer que sólo esté de cuatro meses y medio. Carmen Ro dio la exclusiva en «Espejo público» y también «People» ofrece un amplio reportaje de la gordura de la señora Bardem. ¡Qué manera de dejar en ridículo a la agencia que la representa, donde Antonio Rubial ha quedado con el culo al aire aunque no le guste! Cuando se casaron desmintió rotundamente y casi de manera airada la posibilidad del bombo. Ahora, sus portavoces han perdido toda credibilidad ratificando el estado ya imposible de esconder por más ropajes de época que la mal disimularan. Para eso están los Relaciones Públicas, para apechugar con lo negativo o desagradable de sus representados. Tal cambio de criterio sería impensable en un agente norteamericano. Y estos de Kuranda, nombre de la agencia, incluso son igual que Almodóvar: de los que se mueven con listas negras quitando de en medio a informadores poco gratos para sus figuras. Una imagen mafiosa, como de tiempos maquiavélicos. El destino se la ha jugado a las hermanas Cruz con esta pirueta como de «gag» malintencionado: aunque le pese y se esfuerce, Mónica tendrá que apechugar con un interrogatorio abierto sin cortapisas. Igual sale por peteneras.

Aunque para eso, ninguna como María José Suárez evocando sus años con el tenista: «Feliciano no es como Nadal, ni Federer, pierde más que gana». Aunque en la antología de frases históricas o lapidarias no se pierdan lo que Pepa Valderrama dice de Isabel Pantoja tras ocho años como mano derecha de la tonadillera. La esposa de Fosky no se muerde la lengua: «Siempre intuí que entre Julián y Mayte había algo indestructible. Nunca se rompió su vínculo», asegura convencida. Con eso abunda en mi vieja y repetida teoría de que Mayte y Julián acabarán juntos. Al tiempo.