Juan de Palafox: religioso editor mecenas

Con motivo de la beatificación de Juan de Palafox el próximo 5 de junio, la sacristía del Monasterio de Fitero (Navarra), su localidad natal, acoge una exposición que se mantendrá abierta hasta octubre sobre este ilustre hijo de la ciudad, que gira alrededor de tres ejes fundamentales en su figura: sus escritos literarios, sus retratos y sus devociones.

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Está organizada y patrocinada por el Ayuntamiento de Fitero, la Parroquia de Santa María la Real y la Asociación de Amigos del Monasterio, con la colaboración del gobierno de Navarra y el Arzobispado de Pamplona. Juan de Palafox nació en 1600, fue virrey de Nueva España y obispo de Puebla de los Ángeles, en México, y de El Burgo de Osma, en Soria. Ocupó diversos cargos en la Corte de Felipe IV. En 1629 se ordenó sacerdote y, diez años después, partió hacia las Indias, donde fue nombrado virrey de Nueva España. Volvió en 1649 y fue obispo de Osma hasta su muerte en 1659.

Es autor, asimismo, de una prolífica obra publicística, pastoral y canónica. Considerado un gran humanista en su época, figura en el «Diccionario de Autoridades» por su abundante producción literaria y la gran calidad de sus escritos, la mayor parte de ellos catequéticos con fines moralizadores y ejemplarizantes.

Humanista cristiano
La exposición muestra sus «Obras completas» impresas con profusión de ilustraciones grabadas, entre las que destacan «El pastor de Nochebuena» o su «Vida interior», así como parte de su abundante iconografía. Además, incluye un conjunto de retratos -la mayor parte grabados, pinturas y esculturas- como escritor, pastor, obispo o en escenas de su vida realizados por destacados intelectuales y artistas, como Gabriel Durán, Miguel Sorelló y Antonio Barbaza .

Entre sus devociones principales está la cruz, que añadió a su firma desde que se ordenó sacerdote y a sus armas episcopales. Algunas imágenes del crucificado fueron especialmente queridas por él. Crucifijos de madera, bronce o marfil estuvieron presentes en sus obras. Además, diversas esculturas del Niño Jesús, entre las que destaca un «Pastorcillo» que le regalaron en Flandes y que le acompañó hasta su muerte. La Inmaculada, el rosario, santos como Santa Teresa, cuyas cartas editó, o Francisco Javier, son parte de sus devociones. Una figura polifacética del Renacimiento: religioso, pensador, virrey, reformador, escritor, editor, mecenas, protector del indio, legislador y asceta. La exposición muestra la gran talla intelectual y humana del próximo beato.