Sanidad quiere revisar incentivos para ahorrar 33 millones de euros

La medida afectaría a 31.000 trabajadores, el 85 por ciento de la plantilla

La consejera Pilar del Olmo y el tesorero de la Junta, Fernando Vallelado, en el Consejo, con Montoro al fondo
La consejera Pilar del Olmo y el tesorero de la Junta, Fernando Vallelado, en el Consejo, con Montoro al fondo

Valladolid- La Gerencia Regional de Salud prevé eliminar los incentivos, o productividad variable, a más del 85 por ciento de su plantilla, lo que supondrá un ahorro anual de 33 millones para el Sacyl. Una medida que afectaría a 31.000 empleados -de los 36.000 adcsritos a este departamento-, que son los que cobran este tipo de incentivos, derivados del cumplimiento de los objetivos de los planes anuales de gestión y programas especiales como el de las listas de espera o prescripción por principio activo.

Para hoy está prevista una nueva reunión en la que además de esta medida también se anordarán propuestas relacionadas con la reordenación de los recursos humanos y con la aplicación de la misma normativa en materia de jubilaciones qwue se aplica a los estatutarios al personal funcionario, según explicaba a Ical el gerente del Sacyl, Eduardo García Prieto.
Por lo que respecta a la supresión de incentivos, la propuesta afecta a los que cobran en la actualidad productividad variable, como a aquellos a los que se les consolidó dentro del salario en 2002, derivado del acuerdo marco para la mejora de la asistencia sanitaria. En principio, abarca atodas las categorías, desde médiocos y enfermeros en general, a equipos directivos, aunque las cantidades oscilan en función de las categorías. Por ejemplo, para un trabajador de categoría A la eliminación de este plus puede superar los 2.000 euros anuales, mientras que para uno de categoría C o D puede ser de entre 15 y 40 euros anuales.

En el caso de los equipos directivos (gerentes y directores médicos, por ejemplo), la cantidad estimada puede llegar a los 6.000 euros.

La segunda propuesta pasa por la regulación de 1.200 trabajadores eventuales, algunos de los cuales llevan más de diez años trabajando para el Sacyl. El planteamiento dela Gerencia es estudiar qué puestos son estructurales, es decir, que son necesarios y se deben mantener, y cuáles no, para integrar directamente a estos trabajadores eventuales en plantilla como interionos. Una medida, que según García Prieto, permitiría otorgar mayor estabilidad a estos trabajadores y facilitaría al sistema seguir contando con personas que conocen perfectamente sus funciones en lugar de tener que prescindir sus contratos y tener que recurrir a la bolsa de empleo.

Y la tercera medida será la de aplicar la misma normativa del personal estatutario al funcionario, unos 3.000 trabajadores en estos momentos, en el caso de la prolongación del servicio activo más allá de los 65 años.