CRÍTICA / «Amanecer de un sueño»: El abuelo no hace huelga

Dirección y guión: Freddy Mas Franqueza. Intérpretes: Héctor Alterio, Alberto Ferreiro y Mónica López. Guión: C. Berri y Eric Assous. España, 2010. Duración: 100 minutos. Drama.

La Razón
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La ópera prima de Mas Franqueza es un filme sobre el alzhéimer. Primer error. Segunda equivocación: el director valenciano debuta con un drama familiar tristísimo. Que no, aunque el cartel y la sinopsis asi, leída en frío, hagan pensar todo lo opuesto. Desde luego, Freddy intentó que la historia de un niño abandonado, y de manera bastante chabacana, por su madre y que debe educar el abuelo de la criatura tocara la vena sensible del espectador, pero la historia de «Amanecer de un sueño» resulta poco conmovedora por culpa de un guión sin grandes ideas, diálogos y personajes. Sobre todo, esta desdibujada y estúpida señora que se marcha a Berlín detrás de un novio postizo. Y mira que contó con el gran Héctor Alterio (sobre los otros actores mejor no hablar), que, vaya por Dios, tampoco realiza aquí un trabajo memorable, incluso en según qué momento aparece gestualmente un poco desmadrado. En el cine, en la vida, las buenas intenciones no bastan, y menos con unos saltos tan bruscos en el tiempo que apuñalan de manera trapera a la película; o sea, que, aunque el realizador logre instantes muy emotivos con los que espabilar al filme (cuando el joven intenta aplacar la furia del anciano enfermo), pronto vuelve a tener soñolencia para quedarse, ya definitivamente, dormido. Como un tronco.