El coche eléctrico es el futuro en el tráfico urbano

A medio plazo, se abre paso la tecnología de pila de combustible

De izquierda a derecha:  Javier Arias (Infiniti), Pilar Guridi (General Motors), Fernando Moreno (Bosch), Carlos Bergera (Iberdrola), Carlos de Miguel (LA RAZÓN) y José Ramón Freire (Gas Natural Fenosa).
De izquierda a derecha: Javier Arias (Infiniti), Pilar Guridi (General Motors), Fernando Moreno (Bosch), Carlos Bergera (Iberdrola), Carlos de Miguel (LA RAZÓN) y José Ramón Freire (Gas Natural Fenosa).

MADRID-El automóvil eléctrico para la movilidad por las grandes ciudades tiene un futuro brillante, pero su implantación está frenada por el momento por la falta de infraestructuras de recarga, su alto precio de adquisición, la falta de autonomía y, en general, por el desconocimiento de su funcionamiento, que hace que el público se retraiga en el momento de la compra. Ésta fue una de las conclusiones expuestas en el desayuno organizado en la sede de LA RAZÓN sobre la movilidad sostenible y los sistemas de ahorro de combustible y reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera, en el que participaron representantes de grandes empresas relacionadas con el sector del motor.

Para Carlos Bergera, de Iberdrola, la opinión pública está cada día más sensibilizada en los valores que representa el coche eléctrico, como son reducción de emisiones, silencio y comodidad, por lo que se espera un incremento de la demanda en los próximos años. Aunque por el momento hay muchos miedos injustificados y algunos de sus principales problemas, como la recarga o la autonomía de las baterías, se resolverán en un futuro a medio plazo, el perfil del cliente es, por el momento, el de un pionero que va por delante en tendencias. Es necesario que el público en general pruebe el coche eléctrico para apercibirse de sus inmensas posibilidades.

Una de las grandes corporaciones del mundo del automóvil, General Motors, representada por Pilar Guridi, investiga todos los sistemas del futuro de la automoción. Por ello, aporta un dato fundamental: en el año 2020 habrá en el mundo 1.100 millones de vehículos, el 98% de los cuales funcionará con motores de combustión interna. Ello significa que hay que trabajar mucho en estos motores para optimizar su rendimiento y disminuir su consumo y sus emisiones, con sistemas diferentes, como el «start/stop», que aporta ahorros en los dos aspectos. G.M. trabaja sobre todo tipo de soluciones, como los híbridos, los eléctricos de utilización extendida como el modelo Ampera, los movidos por GNL y GNC o los eléctricos puros, ya que está comprobado en sus estudios que el 80% de los usuarios de coche en ciudad no recorre más de 50 km al día. Pero cara al futuro, General Motors apuesta por la pila de combustible de hidrógeno, ya que la recarga de hidrógeno puede llevarse a cabo en depósitos situados en las gasolineras y en sólo tres minutos.

En general, estima que en el futuro veremos sistemas de movilidad combinada en los que el coche podrá ser sustituido en algunos recorridos por las bicicletas eléctricas, cuyas baterías se recargarán en el mismo coche que las transporta. Con muchas de estas opiniones estuvo de acuerdo Fernando Moreno, representando a Bosch, una empresa que lleva ya 126 años trabajando en el desarrollo del automóvil y que el año pasado patentó más de 4.000 soluciones en este campo. En su opinión, vamos a un sistema mixto de coche eléctrico para el transporte en las grandes ciudades y el híbrido enchufable para solventar los problemas de falta de autonomía para largos desplazamientos. Pero mientras llega este futuro, los fabricantes de coches y componentes deben seguir investigandio en la optimización de los motores de combustión interna, con soluciones como el turbo, el «start/stop» y otros inventos que son eficaces de manera inmediata para reducir consumos y polición. Por otra parte, si bien es cierto que la demanda de coches eléctricos no ha respondida a las expectativas inicialmente previstas, cree que ésta crecerá en un futuro próximo gracias a las nuevas soluciones que se están desarrollando. En esta línea, destacó la inauguración de la primera «fotolinera», estación de recarga de eléctricos con energía fotovoltaica que se ha inaugurado en la sede de Bosch en Madrid.

También estuvo de acuerdo Javier Arias, representante de Infiniti, en que el motor de combustión interna tiene aún un brillante futuro por delante. Además de trabajar para mejorar la eficiencia de sus actuales plantas motrices, esta empresa japonesa investiga asimismo en campos de electricidad, motores híbridos y la solución del hidrógeno, que espera que sea viable hacia el año 2020, tal como va el ritmo de las investigaciones. Pero en todos los casos, el reto de Infiniti es lograr que sus vehículos pongan en manos de sus clientes el nivel de prestaciones que se espera en un automóvil «premium» y que ofrezcan un disfrute en la conducción, potencia y deportividad, que son el ADN de la marca. Así, por ejemplo, su nuevo modelo M-35 híbrido tiene varios récords mundiales de aceleración y ofrece al conductor 365 cv de potencia, y el próximo coupé eléctrico deportivo biplaza llegará a los 400 caballos.

Carlos Bergeda, de Iberdrola, insistió finalmente en el problema de los llamados gestores de carga, que deberán desarrollarse para dar servicio a los particulares. Con la legislación actual, es ilegal revender la electricidad si no estás constituido como gestor de carga, por lo que todos los que quieran poner un poste de suministro de electricidad para recarga de los coches eléctricos deberán acreditarse como gestores ante el Ministerio de Industria. Algo que afecta a los aparcamientos, las grandes superficies, los restaurantes... o cualquiera que instale un aparato en el que el coche pueda estar aparcado un tiempo medio para recargarse. Estos gestores de carga serán clientes de las grandes operadoras de electricidad para poder vender las recargas eléctricas a sus clientes de manera legal.