La crisis dispara el número de familias que necesitan ayuda hasta para comer

La ONG celebra hoy elDía de la Caridad bajo el lema «Las cosas importantes se hacen con el corazón».

Un grupo de personas se alimenta en un comedor social de Cáritas de Castilla y León
Un grupo de personas se alimenta en un comedor social de Cáritas de Castilla y León

Valladolid- La crisis ha disparado en Castilla y León el número de familias que se encuentran sin recursos. Sobre todo en los últimos meses. Así se desprende de los datos aportados en los últimos días por las diferentes agrupaciones de Cáritas Diocesana, que aportan una cifra alarmante en este sentido, porque más de 50.000 personas, más del 2 por ciento de la población recurrió a su ayuda para poder llevarse algo de comer a la boca. Un asunto que estará muy presente en la jornada de hoy, en la que se celebra la festividad del Corpus Christi, y con motivo de la misma el Día de la Caridad, con un lema: «Las cosas importantes se hacen con el corazón».
El asunto es peliagudo, porque la atención a personas en riesgo de exclusión social muestra una tendencia imparable y el perfil de quienes acudían a la institución diocesana resulta ahora más heterogéneo que hace sólo tres años. Anteriormente los usuarios más habituales eran inmigrantes con escasa formación laboral y colectivos concretos como presos o drogodependientes. Pero ese abanico sociodemográfico se ha ampliado a personas sin trabajo que han agotado toda fuente de ingresos económicos. Sin entrada de recursos en su hogar.
Por este motivo, la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha tenido que reforzar su derivación económica a Cáritas Diocesana, una de las finalidades a las que se dirige la cruz de asignación de recursos a la Iglesia en la Declaración de la Renta, cuya campaña culmina también en estos días.

Apelar a la solidaridad
Pero además de esta fórmula, desde la CEE, a través de las diferentes diócesis se apela a la solidaridad de la ciudadanía con el fin de poder financiar estos programas sociales que, a la vista de la evolución económica, seguirán siendo claves para muchas familias.
Por provincias, cabe destacar el caso de Zamora, donde se ha dado, según los datos de la Memoria anual de 2010, presentada esta misma semana, un avance asistencial del 21 por ciento con respecto al ejercicio anterior.
Cáritas Diocesana se volcó en la atención a 20.800 personas. Una cifra muy superior a la del resto de provincias. El delegado episcopal de la ONG en la provincia, Antonio Jesús Martín, justifica esa cantidad de beneficiarios en que «cada vez más gente está en situación de vulnerabilidad y, muchos de ellos, en exclusión».
En Burgos, el programa social de Cáritas alcanzó a 13.500 personas, siendo los extranjeros quienes más se acercaron a albergues para ser atendidos, con una estancia media en el albergue de 112 días. Sólo en esa provincia se sirvieron más de 41.000 comidas y cenas en 2010.
León no le fue a la zaga, al entregar nada menos que 52.000 prendas de vestir e incrementar más del 400 por ciento los recursos destinados a bienes de primera necesidad y alimentación. Ese aumento de demanda ha hecho revisar estructuras en Palencia, donde se han ampliado plazas del albergue en los últimos meses.
En Salamanca, mientras, se prestaron 5.104 atenciones y se concedieron 1.684 ayudas económicas de primera necesidad. En cuanto a las estancias en centros de acogida, ascendieron a más de nueve mil. En Segovia fueron 5.839 las personas asistidas en centros de Cáritas en toda la provincia durante 2010, con un crecimiento sustancial en este capítulo. Las familias sorianas atendidas por la institución fueron casi mil (2.500 personas) que recurrieron a Cáritas para superar el día a día.
En los servicios de Atención Primaria de Cáritas Valladolid se atendieron a 4.951 personas, 446 de las cuales acudieron por primera vez a los mismos.