ANÁLISIS Hacer o no hacer nada

La Razón
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¿La reducción de estómago es una solución agresiva para una niña en pleno crecimiento?
–Lo realmente agresivo es no hacer nada. La situación de esta adolescente era muy grave, podía quedarse ciega en cualquier momento por la diabetes, sufrir problemas cerebrales por la hipertensión arterial, sufrir una lesión grave en el hígado.... La intervención por laparoscopia no es muy invasiva y es muy segura. Además, de seguir así tendría muchos problemas psicológicos derivados de la obesidad mórbida que le impedirían hacer una vida normal, social y laboralmente hablando.

¿Extraer tres cuartas partes del estómago era la mejor solución?
–Es la última opción. Cuando un menor llega a La Paz con problemas de sobrepeso se siguen una serie de pasos. Primero se intenta solucionar el problema con una dieta. Si no funciona, se procede a una intervención. Son de tres tipos: la primera es el balón intragástrico, para perder 20 kilos. Es una solución reversible porque hay que retirarlo a los seis meses ya que el producto caduca y se deteriora. La segunda es la banda gástrica, una cuerda de silicona que hace más pequeña la entrada al estómago y sirve para perder unos 30 kilos. También es reversible. En el caso de que el sobrepeso sea de 60 o 70 kilos se procede a la reducción del estómago.

Siempre que llega el verano y se anuncian temperaturas altas, se habla de lo que está sucediendo en la atmósfera y sobre la influencia del cambio climático. ¿Tiene alguna relación?
–Cuando hacemos la previsión y hablamos de que va a haber un verano más caluroso que el año pasado no podemos decir que hay una relación directa con el cambio climático. En cambio, lo que es cierto es que desde la década de los 80 estamos observando un aumento, con altibajos, de las temperatura. Si miramos la situación de una forma global, sí se puede hablar de que se está produciendo un calentamiento.

El plan: Bollos y refrescos están limitados por ley en los colegios, según una normativa aprobada recientemente en el Congreso, que también exige menús equilibrados en los comedores.