Con el cuchillo entre los dientes por Miguel Ors

La Razón
La RazónLa Razón

L5 Acatar
Acatar y protestar. Los entrenadores de fútbol, esta temporada, protestan demasiado. Gesticulan, vociferan, patalean, signos todos que incitan al público a la hostilidad hacia el árbitro. El árbitro es el juez de la «sala de juicio» del campo de juego. Yerre o no, y a veces yerra –como yerran «goles hechos» los jugadores–, lo canónicamente deportivo es acatar su decisión, contraríe o no. Lo que ocurre es que hay entrenadores que, con la premeditación de soliviantar al público (en esto, Mourinho es magíster) cruzan la raya roja de lo no deseable. El deporte es también disciplina de educación. Por consiguiente, en mi discutible opinión, los árbitros hacen bien en enviar a la caseta a los entrenadores provocadores, baladradores y aulladores.
M6 Tarrés
El gol es al fútbol lo que el oro, la plata y el bronce al olimpismo. Y Anna Tarrés es el oro, la plata y el bronce de la natación sincronizada, esa bella y artística disciplina de ritmo, color, música y embeleco. Pues a esa señora –gran cosechadora de medallas– la ha puesto en la colipoterra calle el presidente de la Federación Española de Natación, de cuyo nombre ni debo ni quiero acordarme. La he escuchado –más que oírla– en el foro de José Luis Sáez (ex foro Ferrándiz). Inteligente, sencillamente colosal. Cincuenta o más medallas jalonan su biografía en la «sincro». Profesoralmente, la «sincro» es ella y sin ella hay quien duda que la sincro vuelva a chorrear medallas olímpicas a tutiplén.
–Parafraseando a Groucho Marx, yo jamás me afiliaría a una federación presidida por ese señor de cuyo nombre es mejor no acordarse. Le cae del cielo la bendición de una fábrica humana de cosechar medallas y va y la desdeña, ¡anda y que le den!– comenta un escuchante.
Qué país de tontos, inútiles y despilfarradores, Miquelarena. Así está el país: dados. Sí, por ahí.
M7 Ganar
La ecuación de «Mou» en fútbol es G+T, o sea: ganar con testiculina. ¿Es bello el fútbol del Real Madrid? No. El fútbol del Real Madrid es fútbol de sopapo y pegada (con los pies, claro) con sofrito –a veces– de épica: más o menos. Con Jürgen Klopp, el Mourinho del Borussia, ¿jugaría el Real Madrid con un sistema más jugoso y cohesionado y menos dependiente por lo tanto del zapatazo de turno de sus colosales figuras? Dicho también así: ¿cómo sería el Borussia de Klopp con una plantilla como la que gestiona Mourinho? El otro día, alguien, en una tertulia, sugería:
–¿Y por qué no ficha Florentino a Guardiola, ahora que está libre y se lo disputan a dentelladas todos los poderosos galgos y podencos del fútbol? Sería, ciertamente, de frotado de manos. Genial.
Tras Figo, Guardiola. Y de paso, si es posible, también Neymar. Soñar y ensoñar: ¡es la vida!
J4 Lema
Don Santiago Bernabéu, uno de mis Solones en esto del fútbol, decía:
–Los defensas, sobre todo, altos, fuertes (para collonar) y rápidos.
El lema olímpico: citius, altius, fortius. O sea, el Celtic del insólito 2-1 al Barça: más alto, más fuerte y más rápido (al contraataque). Sin faltar a nadie, se me ocurre que el Barça de esta noche en Glasgow estaba físicamente sobrepasado de «enanos»: Alves, Alba, Xavi, Iniesta, Pedro, Messi y Alexis. Mascherano, tampoco es altius y fortius que se diga, y Bartra da la impresión de que todavía carece de rodaje para esta clase de partidos.
También esto: el «tiquitaca» sin velocidad, laxo, teniendo enfrente barricada de piernas con el letrero de «No pasaréis», corre gravísimo peligro de caer en esterilidad, como se ha visto. Como diría el Rey, hay que jugar desde el primer minuto «con el cuchillo entre los dientes».