El botín de Caco

Según reconoce en el sumario judicial, cobró entre 15.000 y 18.000 euros por gestionar las reformas de un edificio siendo miembro de la junta directiva y espera ser delegado de zona en Canarias

Caco Senante, como miembro de la junta directiva, en una imagen de julio
Caco Senante, como miembro de la junta directiva, en una imagen de julio

Con las elecciones de la SGAE a la vuelta de la esquina –en enero de 2012– y una previsible salida de la vieja guardia del «teddysmo», el sumario judicial del caso abierto en el seno de la entidad deja ver dos detalles llamativos sobre el pasado y el futuro de uno de los más destacados defensores de Bautista, Caco Senante. Según declaraciones al juez del propio Senante a las que ha tenido acceso LA RAZÓN, el músico y promotor musical canario recibió de la entidad entre 15.000 y 18.000 euros, siendo miembro de su junta directiva, entre finales de 2010 y abril de 2011. Preguntado si «ha sido contratado en alguna ocasión por el grupo SGAE», Senante lo niega, pero admite a continuación que «se le han encargado actividades específicas». Éstas consistieron en dar vía libre a unas reformas de un edificio adquirido por SGAE en Las Palmas de Gran Canaria. El consejo de dirección le encargó «realizar una labor de gestión con las administraciones para poder sacar adelante el proyecto del edificio, ya que era un edificio protegido y había que cuidar los pasos que se dieran a nivel administración». Por ello percibió «una retribución de unos 3.000 euros por mes de dedicación, que fueron aproximadamente unos cinco o seis pagos», los cuales facturó a través de su sociedad Algo Distinto SL.

El catering del amigo
Aquel trabajo en su tierra le salió doblemente rentable, ya que estableció contactos que pueden suponerle un retiro tranquilo ahora que las aguas están revueltas en SGAE. Lo reconoce, de nuevo, el propio Senante: «Se ha iniciado una negociación para que sea el manifestante (Senante) quien ocupe el puesto de delegado de zona de Canarias, ya que existe una comunicación fluida por su parte con las distintas administraciones de Canarias y los autores y artistas de esa zona», resume el sumario.

En las mismas páginas, el propio Senante aclara una de las informaciones más extendidas, la del famoso «catering de la SGAE», que muchos rumores le atribuían como empresa propia: según Senante, que en el pasado fue propietario de un restaurante, «dada su experiencia en el mundo de la gastronomía» se le encargó buscar un catering «sin retribución alguna». Él encontró el de Juan Pozuelo, «un chef reconocido; se conocieron en un programa de TV al que asistió el manifestante (Senante) y entablaron una buena amistad».


LA ANÉCDOTA
LA BOMBA DE «NEUTRINOS»
El juez pregunta a Caco Senante por qué no se hizo caso de las denuncias del socio Luis Cobo «Manglis» en una Asamblea en 2007. Según el músico, éste decía que llevaba «una bomba de neutrinos» en su maletín, y añade que «su peculiaridad a la hora de comportarse» le restaba credibilidad.


Cambios electorales
Mientras, la SGAE sigue su anunciada «refundación». Hoy está convocada una asamblea de socios, en la que se elegirán los diez miembros de la comisión que redactará el nuevo reglamento electoral (las elecciones serán el 16 de enero de 2012). El dramaturgo Ernesto Caballero espera una gran asistencia de socios y voces críticas. El miembro de la comisión rectora cree que se abordarán puntos como un reparto más equitativo del poder entre candidaturas, la regulación del voto por delegación, una mayor transparencia en los censos y la representación de los socios en las urnas. Fuentes de la candidatura DOM confían en que haya consenso y que la comisión incluya «diferentes sensibilidades».

Al margen de los intereses personales de Senante, las declaraciones ante el juez arrojan datos llamativos sobre el «pucherazo» de las pasadas elecciones en la entidad. Así, la versión del músico canario sobre el acceso de la candidatura oficialista, CPAC, al censo electoral se contradice con la de Juan José Álvarez del Castillo, otro miembro de la misma candidatura. Éste es originario del mismo barrio de Las Palmas de Gran Canaria que Teddy bautista, y reconoce ante el juez ser amigo persona del ya ex presidente ejecutivo de SGAE. Además, en las conversaciones telefónicas interceptadas por la Guardia Civil durante la operación, José Neri –el principal imputado en la trama de corrupción y miembro de la comisión electoral– se refiere con familiaridad a Álvarez del Castillo como «Juanjo». La empresa Kokoriko Comunicación, de Álvarez del Castillo, fue contratada por los miembros de CPAC para promocionar esta candidatura a través de una web y coordinar las relaciones con la comisión electoral (el organismo encargado, teóricamente, de velar por la limpieza en las elecciones).

Trabas a los opositores
La candidatura de oposición DOM, encabezada José Miguel Fernández Sastrón, denunció durante el proceso electoral que no tenían el mismo acceso que CPAC al censo electoral, algo necesario para conseguir los avales requeridos para concurrir a los comicios, mientras que la lista que apoyaba a Bautista manejaba a placer todos los datos. El juez pregunta a Senante por el censo (en concreto, qué datos se les había facilitado desde SGAE), y éste asegura que «lo desconoce», pero añade: «Esto lo llevaba la oficina de Juan José Castillo, que como ya había trabajado para otra candidatura en el año 2007 y en 2001, y lógicamente como ya había hecho ese trabajo, algunos datos e informaciones tenía que tener».

Sin embargo, Álvarez del Castillo afirma «haber dispuesto de los datos del censo a la vez que las demás candidaturas» y, ante la misma pregunta realizada a Senante, responde: «Que no guardaba una copia de 2007 porque en su día firmaron un documento de confidencialidad y los obligaba a destruirlo después de las elecciones». Además, Senante niega («no le consta») que con anterioridad a iniciarse el proceso electoral, mes y medio antes del día de las votaciones, la SGAE le hubiese facilitado las listas del censo. El juez insiste y le pregunta si tuvo conocimiento de que el 30 de abril de 2011, en una reunión en SDAE –la filial digital de SGAE–, José Neri y Álvarez del Castillo hablaran de problemas relacionados con esa lista (un censo que, legalmente, aún no debía obrar en su poder). Senante responde que «no lo recuerda; es posible que se lo dijeran, pero no le dio relevancia». Otra irregularidad del proceso electoral de la que se manifiesta desconocedor son las cuentas de e-mail atribuidas por SGAE a cada candidatura: CPAC tenía cinco; DOM, sólo una.

Otros indicios de trato de favor electoral están en las reuniones que Álvarez del Castillo, como representante de la candidatura CPAC, mantuvo con Neri y otros miembros de la comisión electoral. Según cuenta el propio Álvarez del Castillo, «le aconsejaron José Neri, Caco Senante y Francisco Galindo Villoria que a las reuniones asistiera siempre acompañado de un candidato». El sumario señala como «curioso» este consejo, ofrecido por dos integrantes de la comisión electoral y uno de los socios de la candidatura que le contrataba.