Navarra

Sin escaño y sin escolta en territorio abertzale

Apenas faltan cinco días para que la coalición abertzale Bildu tome posesión de sus escaños y ya han empezado a notarse algunas de las consecuencias de que esté en las instituciones.

Al edil vasco le comunicaron tras las elecciones que le reducirían las medidas de seguridad
Al edil vasco le comunicaron tras las elecciones que le reducirían las medidas de seguridadlarazon

Después de que lograra el aval de Tribunal Constitucional para colarse en las urnas, e irrumpiera con fuerza en los comicios del pasado 22-M, su llegada a las instituciones es contemplada con preocupación tanto en País Vasco como en Navarra. Y es que hay muchas cosas en juego. En el municipio guipuzcoano de Elorrio, la formación abertzale se quitaba el lunes la careta y amenazaba al concejal del PP de la localidad porque éste ponía en riesgo su gobernabilidad, ya que su voto es decisivo a la hora de conformar gobierno en este municipio, bastión del mundo abertzale.

Los ediles y diputados que compartirán escaño con la coalición abertzale ya han advertido de los riesgos que conlleva la irrupción de Bildu en las instituciones. Uno de ellos es que ahora manejarán información sensible que antes no tenían. Existe un claro riesgos de retroceso en los proyectos de infraestructuras que se habían puesto en marcha. La formación abertzale, planteaba en su programa un aumento del gasto público, paralizar el Tren de Alta Velocidad, la construcción de carreteras... Según han destacado tanto PP como PSE, traerá consigo un claro «retroceso» en los municipios donde consiga gobernar. Además, una gran partida de las arcas públicas estarán destinadas a dar privilegios a los presos de la banda terrorista. El baile de los pactos está en marcha con un fin: que la última marca electoral promovida por ETA, de acuerdo con las pruebas aportadas a la Justicia por las Fuerzas de Seguridad, no llegue a gobernar.

Otro de los afectados por la irrupción de Bildu serán los ediles que ya no repetirán cargo. Son los damnificados ante la presencia de la izquierda abertzale en las instituciones. LA RAZÓN ha podido hablar con uno de ellos. Tras siete años de concejal en distintos municipios vascos, el 22-M no consiguió hacerse con un escaño. Sabe lo que es convivir con los abertzales, enfrentarse a ellos en los plenos, pero la suma de las urnas manda y la irrupción de Bildu ha comido terreno a los demócratas. Ya no reeditará su cargo y el departamento de Interior del Gobierno vasco considera que, por ello, debe mermar su seguridad. Así se lo hicieron saber hace pocos días mediante una llamada telefónica.

«Han valorado mi riesgo y como ya no tengo que ir a los plenos, consideran que estoy seguro», destaca el edil vasco. «Creen que el riesgo que corro no es el mismo que antes, porque la banda terrorista lleva tiempo sin atentar». «Son medidas que toman según unos estudios que los del Gobierno vasco elaboran. Me han dicho que en septiembre decidirán qué hacen definitivamente».

«No quiero irme de mi tierra»
¿Pero ese riesgo no existe ya? «No lo creo. Los cargos siguen llevando escolta, decir que no existe sería mentir; otra cosa es que ahora parece que están más tranquilos». Y es que, según destaca, «no es lo mismo tener más o menos escolta, porque a la hora de repeler una agresión influye mucho el número de personas que lleves en la seguridad, si cuentas con vehículo, si no lo llevas...». Ante la posibilidad de abandonar el País Vasco el edil lo tiene claro: «Seguiré a disposición del partido. No tengo por qué irme de mi tierra», afirma. El veterano concejal prefiere esperar a ver cómo se comporta la coalición abertzale en las instituciones, aunque tiene claro que si gobierna «se va a producir un retroceso en todo lo que habíamos avanzado. Los municipios donde ha gobernado ANV está claro que tienen menos libertades».

«No me temblará el pulso para que no gobiernen»
Al concejal del PP en el Ayuntamiento de Elorrio, Carlos García, asegura que no le temblará el pulso «para que Bildu no gobierne». Ante los pasquines amenazantes que la formación repartió contra él, destaca que los hará llegar al TC con el fin de «demostrar que son herederos de Batasuna». Además, por precaución, su declaración de bienes no la hará en el municipio bastión abertzale sino en Vizcaya. Aunque su voto es decisivo para que PNV pueda gobernar y no Bildu, dice que «no renunciaré a mis principios ni a los del PP».