En la última fila

El Gobierno no ha necesitado un protocolo previo para darle la vuelta a la organización y al protocolo, valga la redundancia, de la celebración del Día de las Fuerzas Armadas. De eso se quejan en el principal partido de la oposición, después de que por varias veces, y con unos diez días de antelación, llamaran con insistencia al Ministerio de Defensa pidiendo el favor de que se hiciera un sitio, entre la restringida lista de invitados, a tres diputados de su bancada interesados, como hasta ahora han venido haciendo todos los años, en presenciar también esta vez al desfile

Varios diputados se mostraron muy molestos por el lugar que ocuparon en las tribunas
Varios diputados se mostraron muy molestos por el lugar que ocuparon en las tribunas

No hubo respuesta ni se cursó invitación, para asombro del PP. Pero en las filas populares todavía causó más asombro la organización de la tribuna. De Sus Señorías, sólo estaban invitados los representantes de la Mesa y de la Junta de Portavoces de las Cortes, los portavoces de Defensa y los diputados de Madrid. Y de estos últimos, los de a pie fueron a parar al «gallinero» de la tribuna, detrás, por supuesto, de asesores políticos y jefes de Gabinete de los ministros. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, desveló ayer que su propia Secretaría había solicitado inútilmente entradas para que los diputados de la Asamblea de Madrid pudieran seguir el desfile desde la tribuna. Oficialmente el Partido Popular calla, pero oficiosamente cuestiona de arriba abajo la organización del Desfile. Ve intentos de rebajar el perfil de la Fiesta y ve también subterfugios ridículos para proteger al presidente del Gobierno del malestar de la ciudadanía con su gestión. En suma, que el Desfile de las Fuerzas Armadas también es ya leña para la gresca política. «El Gobierno dice que quiere proteger la celebración de la Fiesta Nacional, pero está yendo en dirección contraria. Si de verdad quisiera darle realce, en vez de restringir la presencia de ciudadanos promovería su participación activa en cada rincón de España», comentaban ayer tarde en Génova.