«Bruce High Quality Fondation» mueve la tercera ficha de «Dominó Caníbal»

Cruz indicó que «esta exposición supone una ruptura con todo lo que ha sucedido anteriormente».

Cuauhtémoc Medina, Pedro Alberto Cruz y Enrique Ujaldón, en la presentación de la muestra en Verónicas
Cuauhtémoc Medina, Pedro Alberto Cruz y Enrique Ujaldón, en la presentación de la muestra en Verónicas

MURCIA-El consejero de Cultura y Turismo, Pedro Alberto Cruz, acompañado por el comisario Cuauhtémoc Medina, presentó ayer la tercera exposición de «Dominó Caníba», la segunda edición del Proyecto de Arte Contemporáneo, PAC 2010. El colectivo «Bruce High Quality Fondation» ha sido el encargado de mover esta tercera ficha en esta particular partida de dominó con la pieza «Sunless», un despliegue basado en un viaje en automóvil entre París y Murcia en el que se hicieron acopio de elementos como material fílmico, aromas de jazmín o un tramo de carretera.Como indicó Cruz, esta nueva exposición «supone una ruptura con todo lo que ha sucedido anteriormente, ya que los objetos que se introdujeron, tanto por Jimmie Durham como por Cristina Lucas, han sido desalojados, con lo cual nos encontramos ante una especie de borrado de memoria de lo que ha sucedido antes». El consejero añadió que «empezar desde cero es una forma de trabajar con el pasado, en la medida en la que no hay mejor cosa para continuar algo que negarlo». Además del material fílmico y sonoro recogido en el viaje de París y Murcia, un material que remite al videográfico «Sans Soleil», por Chris Marker en 1982 y un trayecto que alude a la huida de Walter Benjamin de los nazis, así como a la de los republicanos españoles, la muestra exhibe un trozo de carretera aún sin secar. Al respecto Cruz señaló que «ese trozo de alquitrán tiene un fuerte ácter simbólico en tanto que no se puede recorrer, lo que supone anular el valor funcional de cualquier camino que es servir de recorrido y unir dos extremos». El consejero añadió que «aquello a lo que no podemos llegar lo deseamos y es lo que verdaderamente queremos recorrer y ese trozo de carretera descontextualizado y colocado aquí nos conduce a un sitio al cual nunca podremos llegar y es ahí donde arranca el deseo y la frustración». «Dominó Caníbal» cuenta con una única sala de exposiciones por un periodo de doce meses, la sala de Verónicas. En ella, cada artista acometerá su propio trabajo, a partir de la obra realizada por el artista anterior. El formato sugerido por el comisario apuesta por una forma de trabajo en la que cada artista actúa sobre lo ya realizado por el precedente, bien destruyéndolo, apropiándoselo o rehaciéndolo, poniendo en marcha dinámicas propias de una práctica artística colaborativa.