PP y PSOE de acuerdo en que hay que modernizar las diputaciones

Aunque con matices, el Partido Popular y el PSOE están de acuerdo en la necesidad de que hay que reformar las diputaciones provinciales para evitar su quiebra y desaparición. El secretario regional de los socialistas, Óscar López, respaldaba al cien por cien la propuesta de Alfredo Pérez Rubalcaba de sustituir las actuales corporaciones provinciales por consejos de alcaldes sin estructura política.

Fernández Carriedo
Fernández Carriedo

Y huía de la palabra supresión, que algunos dirigentes socialistas han utilizado no hace tanto cuando se abrió el debate sobre el futuro de estas instituciones supramunicipales. Este nuevo giro dado por el PSOE hace más factible llegar a un acuerdo político antre las dos formaciones más importantes, y el portavoz popular en las Cortes, Carlos Fernández Carriedo, daba la bienvenida a los socialistas a la hora de trabajar juntos para modernizar y redefinir el papel de las diputaciones. «Ahí sí estamos de acuerdo con ellos, en modernizar y no en suprimir», decía Carriedo, más conciliador con el PSOE, pese a avisar de que el mensaje de López va más en la línea de lo que piensa el PP, «que es una diputación que atienda a los pequeños municipios pero en cooperación con el resto de instituciones», mientras que el de Rubalcaba «no es tan claro porque plantea un relevo a las actuales diputaciones por un consejo de alcaldes».

Renovarse o morir

Para Óscar López, «las diputaciones deben renovarse, porque si no están abocadas a su desaparición», y destacaba que la medida presentada por su líder permitirá mil millones de euros -el 20 por ciento del presupuesto de las 38 diputaciones existentes en España-.

Además, aseguraba que no se abandonará a los pueblos pequeños a su suerte, «ya que lo que pretende es racionalizar el gasto público y ser más eficientes evitando duplicidades». «Es -continuaba- una apuesta coherente por la España autonómica», tras explicar que para evitar las duplicidades algunas prestaciones que ofrecen las diputaciones en estos momentos pasarían a manos de las comunidades autónomas, mientras que el consejo de alcaldes, que tendría un presidente elegido por todos los alcaldes de cada provincia, se dedicaría a la gestión imprescindible.

Preguntado por el rechazo anterior del PSOE a iniciativas similares por su respaldo histórico a las comarcas, López reconocía el giro y que no quieren crear comarcas pero defendía que éstas puedan prestar servicios pero no como una nueva entidad. «Ahora, los tiempos han cambiado -decía- y la crisis obliga a adelgazar la administración».