En la cuerda floja

IU advierte al PSOE de que no apoyará ningún presupuesto que recorte el gasto social / La medida impedirá a los alcaldes de Coslada, Leganés, Getafe, Alcorcón y Pinto aprobar sus cuentas

Los regidores de Coslada, Leganés, Getafe, Alcorcón y Pinto (de izquierda a derecha) deben su puesto a gobiernos en coalición con Izquierda Unida
Los regidores de Coslada, Leganés, Getafe, Alcorcón y Pinto (de izquierda a derecha) deben su puesto a gobiernos en coalición con Izquierda Unida

Cinco municipios importantes de la Comunidad de Madrid podrían tener problemas para aprobar sus presupuestos. Izquierda Unida ha enviado una consigna a los concejales de su partido que participan en gobiernos de coalición con el PSOE en la región: no apoyar ningún presupuesto que suponga más ajustes salariales y en la inversión en materias sociales.

Gregorio Gordo, coordinador general de IU-CM, supone, como es lógico, que los alcaldes socialistas de Getafe, Alcorcón, Leganés, Coslada y Pinto seguirán órdenes de partido y presentarán presupuestos en la misma línea que los que sacó ayer adelante el Gobierno de Zapatero. «La identidad del PSM con las políticas del Gobierno de la nación, que quieren impulsar en los ayuntamientos donde gobierna, imposibilita cualquier voto favorable a un presupuesto municipal que avale esta política y nos lleva a descartar que en Madrid pueda haber un acuerdo global con el PSM ante las próximas elecciones de mayo», declaró ayer el líder de Izquierda Unida.

La decisión de los miembros de la coalición de izquierda es tajante y, de llevarse adelante, podría dejar en la cuerda floja los gobiernos de municipios clave para el PSOE que no podrán sacar adelante sus cuentas.

No es la primera vez que las relaciones entre los miembros del PSOE e IU pasan apuros. Ya en el último debate sobre el Estado de la Región, en septiembre, se evidenció el abismo abierto entre estas dos formaciones que siempre han hecho frente común contra el Partido Popular.

Entonces los parlamentarios del IU solicitaron a los socialistas que se unieran a los trabajadores e, incluso, apelaron a la condición de muchos de ellos como afiliados a sindicatos. Los socialistas obviaron esta petición. Ahora Izquierda Unida podría estar tomándose su particular revancha.